Ir al contenido principal

En Colombia: Nueva ley del derecho de autor, demandada


La nueva ley de derechos de autor en Colombia está demandada. Y está demandada porque es una ley precámbrica que desconoce cómo funciona internet y porque pretende regular el uso de la web con persecuciones legales y penas más duras que en la era premediática. En su aplicación, todo uso de una obra (sin ánimo de lucro) está considerado un crimen (la penalización se dirige al usuario de las plataformas de blogs música video multimedia, redes sociales, discos virtuales, descargas share, blog, microbolggin etc., y las condenas han aumentado a 8 años, lo mismo que las fronteras para que algo sea considerado piratería y los mecanismos para interceptar cuentas y datos de los usuarios.) 
Internet, que entre otras cosas es la posibilidad de la libre circulación del conocimiento y la universalización de los contenidos culturales, no puede funcionar si se restringe el uso creativo de todos los contenidos, si se desarticula de las plataformas de software y los aparatos que igual nos venden con la libre circulación del mercado: cámaras, computadores, celulares, tabletas. 


Copiar una película debe ser penalizado con cárcel, dice la ley, aunque sea una copia usted compró legalmente: la captura parcial de segundos de señales de TV, incluso en la memoria de su computador, deben ser sancionadas, dice la ley: lo mismo enlaces a sitios donde se difundan. Compartir información por internet (textos, imágenes, sonido o señales audiovisuales) es un delito, con lo que se privatiza el uso de la Televisión y las plataformas libres en manos de las transnacionales operadoras y productoras de contenidos, y no se salvan ni las universidades. El marco para la revisión tampoco coincide con la evolución de internet: la ley se revisará cada cuatro años.


Lo más atroz, es por el "mico" que viene colgado a la ley como subsidiaria de la protección: las patentes biológicas. Tal vez sean estas el motivo real que hizo modificar la ley: frente a la política extractiva del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y con prácticamente todas las potencias del mundo. Esto pone en riesgo la agricultura, la medicina, las reservas naturales, las semillas y da patentes de corso a las farmacéuticas y las multinacionales de semillas transgénicas para que se apropien de todo y le pongan dueño usufructuario.

Al respecto, dos notas: en el diario El Espectador Santiago La Rotta entrevista a Michael Carroll que expresa sus reservas frente a las licencias otorgadas para la educación.

Y en UNPeriòdico  Alvaro Zerda Sarmiento, profesor de la Universidad Nacional destaca la relación entre propiedad intelectual y patentes en el TLC. Dice esta última:


Algunas disposiciones sobre propiedad intelectual contenidas en el Tratado de Libre Comercio (TLC) celebrado entre Colombia y Estados Unidos constituyen serias amenazas para que el país desarrolle de manera autónoma capacidades científicas, tecnológicas y de innovación.
En efecto, el capítulo 16 del tratado exige modificaciones sustanciales a la legislación vigente en nuestro país sobre la protección de los derechos de propiedad intelectual (DPI) en dos aspectos: la duración de los monopolios concedidos mediante patentes y sus campos de aplicación; y la permanencia y cubrimiento de los derechos de autor, en particular en el ámbito de la circulación de contenidos a través de internet.
La industria química es la más afectada por los cambios introducidos en los DPI, pues Estados Unidos logró en la negociación que el Gobierno colombiano le otorgara la posibilidad de que las patentes tengan una duración superior a los veinte años (tiempo superior al vigente en la legislación nacional y al que está establecido por la Organización Mundial del Comercio).
Esta mayor extensión será posible cuando compañías farmacéuticas estadounidenses exijan una compensación por lo que puedan considerar una demora “irrazonable”; por ejemplo, si la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) dilata la autorización para conceder una patente.
Otro triunfo de los Estados Unidos fue establecer un enlace directo con el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) para registrar directamente los permisos de comercialización de medicamentos y la existencia o no de una patente en la SIC. El efecto directo es una demora para que las sustancias genéricas entren a competir con los titulares de las patentes, una vez que estas hayan vencido.
Un punto a favor de los norteamericanos también fue el mantenimiento en secreto, durante cinco años, de la información no divulgada, o “datos de prueba”, que los laboratorios presentan al Invima para obtener el registro sanitario de nuevos medicamentos. Esto, en la práctica, retrasa la posibilidad de que los productos nacionales compitan con los de los laboratorios estadounidenses al expirar la patente.
Finalmente, dentro del TLC se establecen nuevas exigencias en aspectos de observancia de los derechos, lo que refuerza una normativa ya de por sí rigurosa.
Como resultado de la presión ejercida por la sociedad civil colombiana y la solidaridad de estamentos norteamericanos durante su proceso de aprobación en el Congreso de los Estados Unidos, se introdujo en el TLC un protocolo modificatorio que establece que no se deben presentar efectos negativos sobre el acceso a los medicamentos. Pero, en la práctica, esta medida queda supeditada a la exigencia de cada una de las partes. Por tanto, como lo han resaltado varios estudios, el tratado sí tendrá un impacto negativo sobre el acceso de la población colombiana a los medicamentos.
Lo anterior implica que la industria local tendría una participación menor en las ventas totales de medicamentos, que, según cálculos de la Fundación Ifarma, podría caer hasta en un 64%.
Esas menores ventas significan, desde luego, menor producción y reducción del empleo. Esto redunda en una disminución de las posibilidades de que los profesionales formados en las disciplinas afines apliquen sus conocimientos y desarrollen sus capacidades en el campo farmacéutico.
Además, esto reduce las oportunidades para que en la academia se orienten procesos de investigación relacionados con un sector productivo diezmado y sin posibilidades de jalonar una mayor actividad científica en torno a soluciones para los problemas de salud en el país.


Aquí está la demanda presentada en la Corte Constitucional, y dice el portal del senador Camilo Romero: "El paso que sigue es el de participación ciudadana, en donde cualquier persona puede radicar en la Secretaría de la Corte Constitucional documentos de respaldo a la demanda."
Demanda por inconstitucionalidad #LeyLleras2.0
Y aquí el texto definitivo que fue aprobado y que ahora está demandado por inconstitucional para que lo revisemos en detalle: Ley aprobada derechos de autor, Colombia 2012.

Comentarios

RECOMENDADO

‘El silencio de los fusiles’, el documental que se hizo pensando en el Cauca

(Natalia Orozco, directora del documental)

Por Juan Merchán
Natalia Orozco, la directora del documental que abrió la versión número 57 del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci), habló sobre su documental. Aunque nació en Medellín, su padre y su familia son de Popayán, por eso hay un lazo que aún la une a esta tierra.
Sus amigos veían su nuevo proyecto como un viaje a la utopía. Eran los inicios del proceso de paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC, y, aún en terrenos fangosos y con el recuerdo todavía indeleble del intento anterior en el gobierno Pastrana, nadie se atrevía a augurar un desenlace quizá exitoso, o al menos esperanzador. Natalia Orozco para ese momento llevaba más de 10 años de experiencia periodística, había cubierto para medios nacionales y extranjeros la Guerra de Libia y el levantamiento popular en Egipto, tenía dos premios Simón Bolívar, acaba de iniciar su carrera como documentalista, y por esto a todas luces no se entendía este empeño inc…

Apuntes sobre El último donjuán

“A finales del año pasado, el sello Seix Barral, de editorial Planeta, publicó la novela El último donjuán, de Andrés Mauricio Muñoz. Desde entonces varias voces han celebrado la aparición de una obra que habla sobre el amor en tiempos de Internet, sobre la instauración de un nuevo orden para la construcción de los afectos a partir de la virtualidad y  la tecnología. Todo un sistema de hipervínculos y redes cibernéticas, pero aplicados al corazón humano. Ahora el escritor colombiano Gerardo Ferro Rojas, desde Canadá, nos da sus impresiones”.
Gerardo Ferro Rojas*
Desde hace algunos meses había escuchado buenos comentarios sobre la novela El último donjuán, del escritor colombiano Andrés Mauricio Muñoz, pero solo hasta ahora pude dedicarle el debido tiempo para leerla. Lo primero que debo decir es que me gustó mucho, que hay ahí una buena novela, bastante bien lograda. Cuando la terminé entendí que la clave está en la manera como logra penetrar la intimidad de un mundo vasto, vertiginoso …

Adiós al hombre que fue el rock and roll

Juan Felipe Gómez
Si tuvieras que darle otro nombre al rock and roll, debería ser Chuck Berry, dijo John Lennon en 1972 antes de alternar con el legendario músico en el show televisivo de Mike Douglas. Con estas palabras el Beatle daba cuenta de la admiración por el pionero de ese sonido que lo había enamorado a él y a un puñado de jóvenes a finales de los cincuenta, y que conformarían algunas de las agrupaciones que convirtieron el género en el más importante e influyente de la música del siglo XX. The Beatles, The Rolling Stones, The Kinks, The Yarbirds , The Animals  y The Who, bandas que hicieron parte de lo que se conoció como la Invasión Británica, son deudoras del enorme guitarrista de Saint Louis que murió este sábado 18 de marzo a los 90 años.
La relevancia de la música y la presencia de Chuck Berry en el panorama musical y cultural de todo el planeta son incuestionables. Guitarrista brillante, intérprete y vocalista de carisma inigualable, enorme compositor, deja una huella p…

Los cinco libros que le enseñan lo fundamental a un cronista

Juan Miguel Álvarez

1. Para aprender a observar:Las flores del mal, de Charles Baudelaire, 1857. Todos sabemos que es una de las más grandes obras de la literatura universal. El poeta compone un mundo interior a partir de los hechos de la ciudad. El reflejo lírico surge a partir de la observación desprovista de prejuicios, de la apertura honesta hacia el mundo exterior, hacia la calle y las personas que la habitan. Cualquier taller de crónica podría adiestrar a sus estudiantes en la observación, en el encuentro del detalle y en las maneras de escuchar el rumor de calle, mediante este poema.
2. Para sentir la fuerza la voz:Confesiones de un comedor de opio, Thomas de Quincey, 1822. Otra de las más grandes obras de la literatura universal. De Quincey es el narrador de una especie de diario en el que da cuenta de la ciudad, de las personas que le rodean, las reconstruye visualmente para el lector, arma las imágenes de las calles, y las emociones más hondas: el miedo, la soledad, el hastío…

Carta abierta a William Ospina, Por Fernando Cruz Kronfly

Carta abierta del novelista Fernando Cruz Kronfly al novelista William Ospina tras la columna publicada en el diario El Espectador ("De dos males"), en la que el ensayista manifiesta públicamente su voto a favor de la extrema derecha, entre las dos derechas que disputan la presidencia de Colombia. Aquí la columna de Ospina.
Revista Corónica reproduce a continuación la carta abierta del escritorFernando Cruz Kronfly:

"Cali, Junio 2, 2014
 Querido William:

Tú sabes la amistad y el afecto que nos une. Eso está claro y nada de esto se afectará. Pero, la publicidad de tu documento me obliga a hablarte en público. Entonces, debo decirte que tu decisión de preferir al Zorro sobre el Santo me ha llenado de estupor. No necesitabas explicarla de una manera tan aterradora. Lo de menos es tu voto anunciado, del que eres libre y soberano. Se trata de una decisión que, por supuesto, no comparto pero que respeto. Así es como suele decirse, con educación? Pero, lo que me llena de estupo…

Erotismo, violencia y humor en los cuentos de David Betancourt

David Betancourt (Foto de  Alan D Gómez)
Óscar Castro García


Con Buenos muchachos (2011), David Betancourt se presenta como cuentista, en una serie de historias deschavetadas, ingeniosas, reiterativas, de barrio, de calles, de canchas de fútbol, de adolescentes con familias disfuncionales, de muchachos que parecen buenos, que son buenos, que las mamás les creen cuando dicen, como lo hace irónicamente el hijo del cuento “Buenos muchachos”:
Yo soy incapaz de hacer cosas malas, madre, y usted lo sabe. Cuál pistola, cuál vicio, cuáles amistades, cuáles robos, yo solo fumo cigarrillo y lo voy a dejar. Confíe en mí y ya, y no se ponga a escuchar pendejadas por ahí, cierre esos oídos de una vez. Yo no robo ni tengo amigos malos, solo salgo a chutar un balón y a charlar. Yo soy buena gente como hermano y no me meto con nadie, soy un pelao bien. Lo juro por Diosito lindo, madre (p. 95).
En su primer libro de cuentos, sorprende desde la ironía del título con historias que casi llevan al lector al a…

El visitante, de Andrés Elías Flórez Brum

John Jairo Zuluaga*
Andrés Elías Flórez Brum, El visitante, Bogotá, Caza de Libros-Pijao Editores, 2008. 76 P.

Un lector silvestre que recorra las páginas de la novela corta: El visitante puede encontrarse con una historia del montón. Una de tantas, en las que se ven inmersas, a menudo, personas de cualquier pueblo del trópico colombiano.
En cambio, un lector avisado encontrará en esa misma obra un refinamiento técnico que vale la pena mostrar.
La obra sigue la tradición de novelas construidas con marco de composición, tal como lo evidencian Las mil y una noches, El Decamerón y, en el caso colombiano, La vorágine, de José Eustasio Rivera. El marco de composición: “Se construye a la manera de un formato previo e independiente, que antecede y da paso a la historia central, y luego lo cierra. Ese formato introductorio que luego cierra al final, se parece al marco de un cuadro de pintura, porque desde afuera rodea la historia central”. (Isaías Peña, El universo de la creación narrativa). 
En …

Cinco columnistas colombianos, una selección personal (II)

Édison Marulanda Peña *




3. Daniel Samper Pizano (Bogotá, 1945).


Daniel Samper Pizano, DSP, inició sus labores en El Tiempo el 1 de mayo de 1964, Día Internacional de los Trabajadores. Simultáneamente ingresó Enrique Santos Calderón, sobrino-nieto del dueño; el uno con 19 años, estudiaba derecho en la Javeriana, el otro con 20 era estudiante de Filosofía en la Universidad de los Andes. Ambos empezaron con medio tiempo, les asignaron tareas de asistentes del director Roberto García-Peña, de reportería y la creación de la Página universitaria.  Pronto DSP escribiría la columna Reloj, que por su independencia y estilo ágil se convirtió en lectura imprescindible de muchos colombianos. También se recuerda que el expresidente Eduardo Santos, propietario del periódico, le tomó tanto afecto a DSP que lo incluyó en la lista de sus herederos. Esto ha garantizado que el beneficiario viva el resto de sus días sin problemas del sistema nervioso y no lagartear las entradas para ver jugar a Santa Fe.  …

Poemas de Elmer Calderón Jaramillo

LA MAESTRA
La maestra informa...que el niño por fin atiende más a las leccionesque al aleteo incierto de los pájaros en el abrevadero; que ya no salta los barrancos y las tapiasni corretea mariposas en el patio.La maestra informa…que ya no se asoma a las ventanas,que empieza a seguir las normas de la escuela,que ya no se distrae con el canto de las avesni corre al encuentro del aguacero.La maestra informa…que si acaso volviera a sus andanzasya vendrá la orientadora;ya está listo el plan de mejoramiento;que pronto entenderá el sacrificio y la importancia de la escuela.La maestra informa…

EL SOL TIENE UNA MEJOR APUESTA

Cierro el libro,
el sol tiene una mejor apuesta.
Apago la radio,
el viento tiene una mejor canción.
Cierro mis oídos al sermón,
un baile de estrellas
me regalan una mayor enseñanza,
la vida tiene un mejor abrazo.
Cambio el papel por las hojas de la espesura,
tus bellas rejas por una caricia de viento.
Doy la espalda a los espejos,
me basta el reflejo del sol en los estanque…

Ernesto Castro entrevista a Avelina Lesper

El filósofo español Ernesto Castro, de gira por México, entrevista a la crítica de arte Avelina Lésper