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Pablo Hernán Di Marco: Premio I Bienal Internacional de Novela "José Eustasio Rivera"


El escritor argentino Pablo Hernán Di Marco (Buenos Aires, 1972) es el ganador de la I bienal de Novela Jose Eustasio Rivera. Un jurado compuesto por Roberto Burgos Cantor, Marco Tulio Aguilera Garramuño y Héctor Sánchez otorgó el premio a la novela Tríptico del desamparo.
El Diario del Huila, de Neiva, ha publicado una entrevista con el autor:

¿Qué significa para usted este premio, por qué decidió participar? ¿Cómo se enteró del premio?
Conozco la Bienal de Novela Eustasio Rivera desde hace muchos años, y decidí participar por la ilusión que me despertaba la posibilidad de obtener un premio tan prestigioso. Al enterarme de que la presente edición tenía la particularidad de abrirse a escritores más allá de Colombia, no dudé en presentar mi novela.
¿Qué nos puede contar acerca de la novela con la que participó?
Tríptico del desamparocuenta una historia de amor entre una mujer de sesenta años y un joven de veintitantos a través de las décadas, en un viaje que nace en la Buenos Aires de los años 70' y culmina en una Venecia devastada, al borde del derrumbe.
¿Cuánto tiempo le llevó escribir esta novela? 
Escribir Tríptico del desamparo me llevó aproximadamente nueve meses. El trabajo más complejo, como de costumbre, resultó la corrección, que me llevó aproximadamente dos años más. Soy muy obsesivo de mi trabajo y cada nueva lectura conduce inevitablemente a una nueva corrección, y el proceso puede ser eterno. Es muy cierto aquel dicho que dice que las novelas no se terminan, se abandonan.
El jurado destacó la universalidad de su obra, ¿su obra inicialmente fue escrita para un público cerrado o por el contrario quiso que fuera universal? 
Al momento de escribir pienso en mí, y dependiendo del pasaje de la novela puedo pensar en mi esposa o en algún amigo. Pero hago esto solo como un ejercicio personal a la hora de escribir, porque jamás dejo de tener en claro que escribo para los demás. No hay nada más triste que un buen manuscrito encerrado por años en un cajón sin lectores.
¿Cómo se inicia en el campo de las letras, cuándo descubrió que tenía talento para escribir? 
Se me hace difícil responder esa pregunta. Comencé a escribir sin pensarlo, sin darme cuenta, del mismo modo que un chico deja de gatear y comienza a dar sus primeros pasos. No creo tener derecho a decir que tengo un especial talento para escribir. Sí puedo decir que amo los libros y que a la hora de escribir me esfuerzo por ofrecer lo mejor de mí y por no faltarle el respeto a los autores que admiro.
¿Usted es creador de otras obras, Espiral y Las horas derramadas, qué temática abordan estas obras y qué relación tienen con la novela ahora ganadora?
Las horas derramadas (a pesar de su diferente temática) guarda algunos puntos en común con Tríptico del desamparo: la dificultad de los ancianos para insertarse en un mundo dominado por los jóvenes y el deterioro que conllevan los años. Espiral, en cambio, es una historia muy diferente. Es una novela cargada de un humor sombrío y cínico que nada tiene que ver con las otras dos. Suelo decir, más en serio que en broma, que Espiral no fue escrita por mi sino por algún Mr, Hyde que tengo escondido en algún lado que ni yo conozco.

El jurado otorgó también menciones de honor a las novelas Antes del alba, de Enrique Posada, y a Los asesinos, de Germán Gaviria Álvarez.
En un manifiesto inusual, uno de los jurados, Marco Tulio Aguilera, ha publicado en su blog el concepto de jurado sobre las novelas finalistas. Una oportunidad para aproximarse a esa zona velada que son los criterios y las deliberaciones de los premios literarios. Aquí el comentario sobre la novela que obtuvo el galardón:

Recibí 71 manuscritos, de los cuales preseleccioné 14. Hice reseñas más o menos detalladas de los que me parecieron los más interesantes. Con estas reseñas fundamenté mi voto por la ganadora Tríptico del desamparo y por las dos finalistas. Todos los manuscritos fueron evaluados hasta el punto en que ellos mismos se descalificaban. 1. Tríptico del desamparo. De todas las obras presentadas es la que más cumple con los cánones de la novela clásica o simplemente de lo que considero una buena novela. Argumento: Una mujer distinguida, traductora del italiano, publica una novela que se hace famosa, Tríptico del desamparo. Estilo limpio, impecable, en ocasiones deslumbrante. Tiene una estructura muy bien planeada. A veces hace pensar en las grandes novelas italianas de Moravia, Bassani y en cuanto al estilo a la poesía de Leopardi. Hay pasajes que evocan escenas de Muerte en Venecia, y de hecho hacia el final de la novela los protagonistas se desplazan hacia una Venecia inundada y devastada (como la Venecia en la que murió von Aschenbach). También tiene veladas alusiones a Borges y a Umberto Eco, particularmente a El nombre de la rosa. Tiene una detallada y minuciosa descripción de Buenos Aires y de Venecia, particularmente de un palacio veneciano. No incurre en detalles eruditos accesorios que intenten demostrar la sabiduría del autor. Es una novela de lectura fácil pero no facilista, una novela inteligente y culta, sin ser culterana, que mantiene la atención hasta el final. En el trasfondo hay “un señalamiento de la degradación social y cultural de estos tiempos” (como dice la protagonista en un análisis autoreferencial). También hay un paralelismo con la situación política argentina en los tiempos de la dictadura militar. Otrostemas que explora la novela son el deterioro que los años hacen sobre las ilusiones de juventud y la degradación inevitable sobre el cuerpo. También trata de la necesidad de ocultarse que tienen quienes han tenido épocas de esplendor (La idea central de la novela coincide con una frase de Dante: “No hay nada más triste que acordarse de los tiempos felices en épocas de miseria” –no textual). Hay una consideración que me parece importante tomar en cuenta al premiar esta novela, si es que se premia: el hecho de que es una obra con aliento universal, enraizada en la cultura occidental, distante de los temas que han agobiado a la literatura colombiana durante muchos años: la violencia, el narcotráfico, el sicariato. Si el concurso ha dado un salto de lo nacional a lo internacional, es justo que se privilegie lo internacional por sobre lo provinciano, entendiendo por provinciano aquello que por cercano se vuelve costumbre. Como en las grandes novelas hay en ésta un ombligo en el que se concentra la metáfora del sentido: es el merletto de borano, un tejido con hilos de oro que elaboraban ciertas tejedoras venecianas que ya casi no existen. Este merletto de borano es de alguna manera la cifra del arte que se está perdiendo en estos tiempos de tejidos sintéticos, de tiempos sin arte, sin sentido. Considero que esta novela merece el premio.


Di Marco recibirá el premio de 40 millones de pesos colombianos, más la edición de la obra el  29 de noviembre en la ciudad de Neiva.

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