Ir al contenido principal

Más risas y mamaderas de gallo que guerras y discordias



Después de encender el carro y ponerlo en marcha, tuvo poco tiempo para descubrir que sus habilidades y sus cinco sentidos no estaban bien. Así se ocasionó un accidente más en Bogotá, Cali, Barranquilla o Medellín. Estas son las típicas noticias con las cuales los colombianos nos despertamos todos los días, y a esas, hay que sumarle las de violación, asesinato, diálogos de paz, James, James, James, Nacional, Nacional, Nacional. 

En un país como el nuestro azotado desde tiempos inmemorables por la violencia de todo tipo, se hace necesario empezar a soltar nuestra rígida y certera realidad de nuestras cabezas, no es un acto de olvido ni de ignorancia, es sólo un paso para ver la vida de otro color, con otro matiz, con otros olores que sean más frescos, más vivos y nos dé un sentido de pertenencia sobre nuestro país, nuestra vida y las relaciones sociales que tenemos constantemente. Quizás este sea un avance a la paz que tanto necesitamos, empezando por nosotros mismo, demostrando que no es necesario mesas de diálogos y papeles firmados para hacer la paz, simplemente es actitud. 

Por eso propongo que la forma de enfrentar y asumir esta situación colombiana debe ser mediante la risa, la tomadera de pelo, los comentarios graciosos, las verdades entre chiste y chanza, usar ese sentido de humor que caracteriza a los colombianos a favor de una realidad distinta, de un panorama diferente. Tal vez, tomándonos las cosas así bajaremos un poco los índices de intolerancia, que el estrés no sea un ambiente natural por las calles y los rincones de este país, pues quizá la risa y la comedía sobre nuestra realidad nos sirva para entenderla mejor y así, reírnos de nosotros mismos es el paso para mejorar los errores. De pronto quien me daría la razón sería Jaime Garzón, él más que nadie, utilizaba la risa para decir verdades, denunciaba de frente las problemáticas y hacía que quizás, el colombiano asumiera los procesos de su país como suyos, gracias a otra forma de exponer la verdad sin tanta parafernalia mediática.

Esto hizo el periodista Daniel Samper Ospina, quien escribió para la revista semana una columna de opinión bastante llamativa: Afrenta a Colombia en el entierro de la duquesa deAlba. (Ver la columna haciendo click en el nombre de la misma) Columna de la cual me reí bastante por su sarcasmo y su forma de exponer la realidad política o mejor, la diplomacia de nuestro país; pues como es normal en Daniel Samper, exponer este tipo de temas con su estilo propio y jocoso.

Este escrito llamó mi atención, porque comprendí que podíamos reírnos de nosotros mismos, de los políticos, de nuestra forma de actuar a nivel diplomático, es todo un ejercicio de ver la realidad y dividirla de lo cómico para poder ver que era lo que exactamente quería denunciar Daniel Samper. Pero cuando terminé este asunto, me decidí a mirar la observación de los lectores frente a la mía y es ahí donde encontré un universo diferente

Si bien no esperaba que su visión e interpretación de la lectura fuera igual que la mía, solo quería ver los diferentes puntos de vista para saber con qué ojos los lectores calificaban la columna. Tomé cinco referencias de los comentarios escritos, tres que a mi parecer se ajustaba a lo que pidió el texto y dos que son absurdas.

“JAJAJJAJA DANIEL USTED SI QUE ES UN VERDADERO PATO BRAVO...Y SE LA GOZA..JAJAJJAJAJA.....AL MI REY....ESTAMOS ESPERANDO QUE ENTREVISTES AL CAPO DEL CARTEL DEL PAPEL HIGIENICO O A UNO DE SUS BENEFICIARIOS....O VICTIMAS..JAJAJJAJA..SIMILAR A LA ENTREVISTA QUE TE CONCEDIO EL CAPO DEL CARTEL DEL PAÑAL...ABRAZOS Y SIGUE GOZANDOTELA...” Fredy rojas
“daniel que buen articulo; definitivamente usted es un mamador de gallo, cuénteme como maneja todas esas relaciones en bogota si les hace tantas bromas pesadas?” 92522150
“El sentido de humor va de la mano de la inteligencia. Daniel Samper Ospina siempre encuentra alguna forma para hacernos sonreír. En nuestro país se mezclan la farándula y la política. Es una de las razones que permite la proliferación de charlatanes y embaucadores en el manejo del país. El hipotético evento con la duquesa de Alba reúne, con irónicas posibilidades, a gran parte de la fauna criolla” Alberto Acero.

Tres comentarios que se pueden encontrar en la parte inferior del texto de Daniel Samper Ospina, lectores que comprenden que la vida política y las cuestiones de nuestro país pueden entregarse con un toque de comedia. Este era el objetivo de Samper Ospina, de hacer reír a los colombianos entre tanta violencia y catástrofes. Ahora veamos dos comentarios de esos mamertos y carentes de objetivos.

“Ud no hace reir da lastima, sobrino de quien ? con que apellido que ha pasado ala historia como simbolo de cinismo y de traicion a la patria. entre tanto Luis Carlos Restrepo no necesita leyes que lo favorezcan, todo el bien que le hizo al país y su conciencia tranquila serán hoy y siempre su arma de inocencias.Hay un espíritu torcido en esto de la paz, a la par que piden impunidad para los mas grandes criminales de Colombia, aceptan gobierno de ellos y olvido ante crimenes de lesa humanidad, cuando hay un accidente de trafico, cuando se trata de buscar la forma de perdonar a los que han creído criminales como el ejemplo del que tanto ayudo para la entrega de paramilitares Luis Carlos Restrepo, la honesta contralora,a quien nada se ha podido probar como al coronel Plazas, etc.”  pablomogollon9@terra.com.co
“semana y sus colaboradores nos alarma : buscando temas distractores huyendo a la realidad: rebelarse contra un futuro cruel que le espera a colombia es el deber de todo patriota que piense en el futuro y en el de sus hijos,esa fue la politica de cristo,de mandela, de ghandi, y somos millones los que nos rebelamos lo prueban las encuestas, el 70 de colombianos no apoyamos una paz con impunidad que no es paz sino mas guerra, los que como roy barreras y congresistas especialmente los de la u,la prensa colombiana comprada con dádivas, y la extranjera convencida con mentiras del presidente santos y sus aulicos todos esos que la defienden estan convencidos en su interior del horror que nos espera pero los sobornos los han hecho callar, un dia darán cuenta ante la historia, ante dios y ante la verdad .en el exterior vemos espantados esta que llaman proceso de paz en colombia y no creemos que países como españa aprueben lo que jamas quisieron aceptar con eta hasta que la oposición de todos la hizo entregar sin condiciones” aminatica2003@yahoo.es


Acá es donde tal vez encontramos la doble moral de los colombianos, una moral que se apasiona por demostrar ser una santa paloma cuando de su vida no se puede extraer nada bueno. Saboteadores, mamertos políticos, gente con carencia de lectura y argumentos. El objetivo radica en que los colombianos no somos capaces de asumir la realidad con otros ojos, somos enfermos en el amarillismo de las novelas y programas de televisión, pero no somos capaces de descubrir que la verdad se viste con diversos trajes como este el que nos presenta Daniel Samper.

Por esta razón, propongo que la realidad de nuestro país debe verse de forma jocosa con el fin que el trago amargo pase más suave. En Colombia nos hacemos los sufridos y los críticos sobre la realidad, pero pocas personas son capaces de cambiar con sus actos el entorno que habitan. Somos un país de criticones nefastos sin soluciones precisas. Pues lo que intenta esta columna, es jugar con esa línea delgada entre la verdad y lo cómico así el lector debía hacer el “esfuerzo” de desintegrar estas dos partes para descubrir la denuncia del periodista.  

Me retiro de este escrito con la siguiente cita extraía del texto: Paranormal Colombia de Mario Mendoza. “Quizá si dejamos de hablar tanto sobre la guerra los mismos guerreros se sientan menos protagónicos y cambien de oficio. Quizás negarnos a escribir sobre ellos sea una forma de demostrarles que no tiene el control. Quizá si empezamos a soñar con otros asuntos desarticulemos la guerra y seamos capaces de abrir nuevos espacios para nuestra cotidianidad”.

sígueme en: @juancamilo_17

Puedes ver este y otros escritos en:
http://entreletrasyanalisis.blogspot.com

Comentarios

RECOMENDADO

Tres poemas inéditos

Lilián Zulima González



DIARIO DE UNA CORTESANA
Avecesmegusta,comocuandolleganconlaropareciénplanchada,ymedicenquemeparezcoasumadre. Tambiénmegustacuandolohacendespacio,meditando,comosimefueranapediralotrodíaquelosacompañeaunpaseoporelcampo. Ocuandonohacenruido,comositemieranromperelhechizo. Megustacuandoindaganmis pretensiones ypuedodecirunamentira. Y cuando dicen que me quieren y yo les digo que los quiero y me dejan unas llaves inútiles en el cenicero.
Me gusta cuando traen una pizza, optan por la luz prendida y, al preguntar por mi nombre,  respondo con una taza de café negro.
Y me gusta,  sobretodo, cuando hace frío afuera. Entonces ellos, con sus abrigos ensopados, golpean presurosos me abrazan con sutil afecto

Dos libros, una canción

Juan Felipe Gómez  Al final del décimo Congreso Nacional de Lectura, en mayo de 2011, ocurrió algo que los asistentes no esperábamos: después de la conferencia Erase una vez, del escritor argentino Alberto Manguel, unos señores de ruana y sombrero con instrumentos de cuerda se subieron al escenario del auditorio José Asunción Silva en Corferias para ofrecer un recital de clausura. Pronto supimos que se trataba de Jorge Velosa y los Carrangueros de Ráquira, y entre el desconcierto de algunos y el entusiasmo de otros nos dimos a disfrutar de la presentación que, aunque corta, nos puso en contacto, a la mayoría por primera vez, con el singular sonido de la carranga en vivo. Al recordar que aquel congreso tuvo como eje Los leguajes de la infancia, crecer entre relatos y juegos, pienso que no pudo haber un invitado más pertinente que Jorge Velosa para cerrar las jornadas académicas poniendo a los invitados (bibliotecarios, promotores de lectura, profesores y lectores de todo el país) a baila…

Lina Meruane y los viajes hacia la sangre

Por Yeni Zulena Millán
Lina Meruane, la pluma contundente detrás de Fruta podrida (2007) y Sangre en el ojo (2012), en Volverse palestina abre las puertas a un relato personal a manera de crónica de viaje; un ir hacia adentro, hacia la sangre y las raíces, un repaso de la vida y la historia familiar, una novela fragmentada. Dividida en tres pasajes (parajes resultaría más acertado) en “La agonía de las cosas” hace una radiografía del pasado a manera de mural en ruinas, perdido en el color de las generaciones trashumantes, de afectos sinceros y reticencias no confesas; “El llamado palestino” describe el inevitable camino que tienden las premoniciones, cómo el destino se revela a través de las conversaciones y las personas casuales, en apariencia; “Palestina en partes”, el meridiano cero, una oportunidad de salvar la deuda, repartir las preguntas y arriesgarse a encontrar el rostro deslavado de la realidad como única respuesta.

Una cita introductoria de Edwar Said resulta la llave idón…

“Soñamos que vendrían por el mar”

Juan Guillermo Caicedo


En la novela de Juan Diego Mejía se detecta melancolía y desencanto por los ideales que marcaron una generación. Esta obra detalla los movimientos estudiantiles de los años 70 en Colombia y a su vez la vida de los jóvenes que prefirieron la acción e irse al monte, que la laxitud de una vida redundante y morir de viejos. El protagonista es Pável ­–actor de teatro y un comprometido con la revolución– que defiende sus ideales y en medio de estas dos pasiones se juega su destino. Deambula por teatros y puestas en escena, a la vez que recorre parajes inhóspitos del caribe colombiano, mientras espera ese oscuro objeto de deseo que no llega aún por el mar.


También es una historia en que la revolución se simplifica en unas cuantas amistades que se consolidan como la única brújula y flama para continuar la lucha. De igual forma, el amor resulta más indescifrable que la guerra y las mujeres que rodean a Pável lo abandonan o no siguen sus pasos porque “ (…) esas tan comprome…

Hay un poema… (Fragmento)

Omar García Ramírez*
2
Encontraron un poema agonizando entre las líneas negras y los espacios blanco-hueso de papel de un periódico… Encontraron un poema en la última página: crónica de crímenes y elecciones. La crónica roja parecía tomar cierto brillo al lado de las caras de los maleantes de turno. El poema se derrumbaba sobre un charco de tinta                                                             /y agitaba sus brazos como dos metáforas lisiadas. Encontraron un poema pequeño: no alcanzaba a ser incluido en la antología de un funcionario de la academia. Se le debería llamar una larva de poema; un abortado en la calle de la lírica. Encontraron un poema envuelto entre los periódicos del día anterior. Estaba podrido ––ya se sabe, los poemas a veces, cuando no alcanzan a balbucear, perecen rápido;  es de anotar, que su olor es como de gorrión ligero––Un pájaro dando su frágil cuerpo a los gusanos de los anuncios publicitarios. Encontraron un poema. Una muchacha que pasaba por allí lo escuchó…

El visitante, de Andrés Elías Flórez Brum

John Jairo Zuluaga*
Andrés Elías Flórez Brum, El visitante, Bogotá, Caza de Libros-Pijao Editores, 2008. 76 P.

Un lector silvestre que recorra las páginas de la novela corta: El visitante puede encontrarse con una historia del montón. Una de tantas, en las que se ven inmersas, a menudo, personas de cualquier pueblo del trópico colombiano.
En cambio, un lector avisado encontrará en esa misma obra un refinamiento técnico que vale la pena mostrar.
La obra sigue la tradición de novelas construidas con marco de composición, tal como lo evidencian Las mil y una noches, El Decamerón y, en el caso colombiano, La vorágine, de José Eustasio Rivera. El marco de composición: “Se construye a la manera de un formato previo e independiente, que antecede y da paso a la historia central, y luego lo cierra. Ese formato introductorio que luego cierra al final, se parece al marco de un cuadro de pintura, porque desde afuera rodea la historia central”. (Isaías Peña, El universo de la creación narrativa). 
En …

Cinco columnistas colombianos, una selección personal (I)

Édison Marulanda Peña *

Hubo un tiempo en el que infinidad de hombres compraban boletos para soñar que en sus brazos se estremecían beldades como Rita Hayworth, Marilyn Monroe, Brigitte Bardot, Sofía Loren y, más cercanas a mi generación, Nastassja Kinski o Mónica Bellucci. Realmente uno se queda corto al decir “para soñar”, porque algunos apelaban a la manogamia para menguar la ansiedad. En este campo prevalecía la doxa (opinión, a la que fustiga Platón) sobre la episteme (conocimiento fundado), que presume de poseer la crítica especializada.
También hubo un tiempo en este país de la desmesura, en que la doxa definía a los lectores que compraban un diario o revista para solazarse con la escritura de un columnista por su particular enfoque de los temas; la diatriba infaltable cuando la línea política a seguir la dictaba la prensa más que el directorio del partido; la denuncia documentada que se convertía en detonante del nuevo escándalo, o la premeditada frivolidad de los cultivadores …

Erotismo, violencia y humor en los cuentos de David Betancourt

David Betancourt (Foto de  Alan D Gómez)
Óscar Castro García


Con Buenos muchachos (2011), David Betancourt se presenta como cuentista, en una serie de historias deschavetadas, ingeniosas, reiterativas, de barrio, de calles, de canchas de fútbol, de adolescentes con familias disfuncionales, de muchachos que parecen buenos, que son buenos, que las mamás les creen cuando dicen, como lo hace irónicamente el hijo del cuento “Buenos muchachos”:
Yo soy incapaz de hacer cosas malas, madre, y usted lo sabe. Cuál pistola, cuál vicio, cuáles amistades, cuáles robos, yo solo fumo cigarrillo y lo voy a dejar. Confíe en mí y ya, y no se ponga a escuchar pendejadas por ahí, cierre esos oídos de una vez. Yo no robo ni tengo amigos malos, solo salgo a chutar un balón y a charlar. Yo soy buena gente como hermano y no me meto con nadie, soy un pelao bien. Lo juro por Diosito lindo, madre (p. 95).
En su primer libro de cuentos, sorprende desde la ironía del título con historias que casi llevan al lector al a…

Apuntes sobre El último donjuán

“A finales del año pasado, el sello Seix Barral, de editorial Planeta, publicó la novela El último donjuán, de Andrés Mauricio Muñoz. Desde entonces varias voces han celebrado la aparición de una obra que habla sobre el amor en tiempos de Internet, sobre la instauración de un nuevo orden para la construcción de los afectos a partir de la virtualidad y  la tecnología. Todo un sistema de hipervínculos y redes cibernéticas, pero aplicados al corazón humano. Ahora el escritor colombiano Gerardo Ferro Rojas, desde Canadá, nos da sus impresiones”.
Gerardo Ferro Rojas*
Desde hace algunos meses había escuchado buenos comentarios sobre la novela El último donjuán, del escritor colombiano Andrés Mauricio Muñoz, pero solo hasta ahora pude dedicarle el debido tiempo para leerla. Lo primero que debo decir es que me gustó mucho, que hay ahí una buena novela, bastante bien lograda. Cuando la terminé entendí que la clave está en la manera como logra penetrar la intimidad de un mundo vasto, vertiginoso …

‘El silencio de los fusiles’, el documental que se hizo pensando en el Cauca

(Natalia Orozco, directora del documental)

Por Juan Merchán
Natalia Orozco, la directora del documental que abrió la versión número 57 del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci), habló sobre su documental. Aunque nació en Medellín, su padre y su familia son de Popayán, por eso hay un lazo que aún la une a esta tierra.
Sus amigos veían su nuevo proyecto como un viaje a la utopía. Eran los inicios del proceso de paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC, y, aún en terrenos fangosos y con el recuerdo todavía indeleble del intento anterior en el gobierno Pastrana, nadie se atrevía a augurar un desenlace quizá exitoso, o al menos esperanzador. Natalia Orozco para ese momento llevaba más de 10 años de experiencia periodística, había cubierto para medios nacionales y extranjeros la Guerra de Libia y el levantamiento popular en Egipto, tenía dos premios Simón Bolívar, acaba de iniciar su carrera como documentalista, y por esto a todas luces no se entendía este empeño inc…