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Breviario de la Feria del Libro de Bogotá 2016.


El youtuber chileno dejó una falsa impresión en la Feria del Libro de Bogotá: las imágenes habían vencido a las letras de molde. Sin embargo, hay que recordar que presentó Chupa el perro, su libro, con un auditorio abarrotado por sus seguidores el 23 de abril de 2016. El libro, aparte de su baja calidad literaria, ha creado lectores o al menos la mínima garantía de jóvenes con un libro al lado. Con todo, fue excesivo el bochinche por lo ocurrido en la feria el día del idioma. Pero, ¿acaso esa feria no es para vender: así sean libros huesos?  ¿Para qué es entonces? (Aplica para cualquier feria del libro en el planeta Tierra). Hay que aceptar y que quede en los anales, que los organizadores, las editoriales, los que sea, trajeron a César Aira y a la Premio Nobel de Literatura de 2015 Svetlana Alexievich y a Jody Williams, la Premio Nobel Paz de 1997 y muchas más personalidades pero la venta completa de las boletas de un día se debió a un chileno que hace videos en internet para muchachos y publicó un libro.
Esperaba algo así pero viniendo de Amalia Andrade o Carolina Andújar con sus libros de fácil venta entre influenciables jóvenes. ¿Cuándo van a hacer esto o algo que se aproxime al menos?
La paz estuvo muy desdibujada pese a ser el tema secundario después del país invitado de honor. A propósito de Holanda. Se desperdició la oportunidad de hablar con vastedad sobre el aborto, la prostitución, la eutanasia y otras libertades civiles que Holanda disfruta hace rato y que nosotros todavía no acabamos de creer que tenemos.

En esta feria a Fernando Vallejo lo criticaron por dañar el buen nombre de políticos pasados y vigentes, además de ser repetitivo en lo escrito y lo dicho. Pero la justificación de la reiteración de los temas y hasta de ciertas frases y sintaxis se encuentra en que la corrupción de los ciudadanos colombianos y el Estado colombiano no cesan. Como tampoco para la violencia (En sus múltiples formas, de diversa ideología y fines), el tráfico de drogas y nuestro especial gusto por la ilegalidad. ¿Si las cosas siguen igual para qué cambiar el discurso? He leído la totalidad de la obra de Fernando Vallejo con deleitación y risa. Incluso su novela ¡Llegaron! y las tramas son distintas y no siempre son los mismos personajes. En El río del tiempo y las novelas que siguieron, Vallejo sugiere no tener hijos, no seguir religiones (En especial Islam, Judaísmo y Cristianismo de cualquier laya, sea romano o no) y respetar a los animales en la medida de su complejidad sensorial. Sí, hay temas, arengas y hasta párrafos con líneas repetidas entre las novelas, pero si la realidad en la que se basan las novelas no ha cambiado y Vallejo hace autoficción, pues no hay que esperar variaciones.

(A Colombia. Discurso de Fernando Vallejo. FILBO 2016)

Colombia no ha cambiado mucho. El ateo profesor de filosofía Miguel Lorenzo Trujillo está en problemas porque los pueblerinos y medievales de Garzón, Huila, Colombia, no aceptan que él haya abierto los ojos de sus alumnos sobre las más elementales creencias y preguntas ontológicas. Ha tenido que aguantar a unos padres de familia ñoñísimos y a los directivos del Colegio Simón Bolívar por poner a leer ciencia en vez de ficciones contenidas en la Biblia. Conviene recordarle a la planta administrativa de este colegio público, pagada con nuestros impuestos, que ninguna persona podrá ser obligada a recibir educación religiosa, según la Constitución de Colombia (Artículos 67 y 68), y que la ética, la moral y hasta urbanidad se pueden enseñar lejos de cualquier religión. De hecho, la ética y la moral anteceden a las religiones organizadas. Colombia es un Estado laico y no se puede adoctrinar a los jóvenes sobre ningún credo en particular en las clases en una escuela estatal.

Me crié en ese pueblo del final del mundo, Garzón, Huila, un pueblo cagado, como muchas veces le he dicho y le diré, para comprobar cómo las personas más rezanderas, de varias misas diarias, con mantilla de encaje y todo, eran las más deshonestas y las más malas. Un creyente (en lo que sea) no es garantía de buen ser humano.

Los sicarios colombianos rezan antes de ir a matar. No sé los de otras nacionalidades.


Comentarios

  1. Me ha encantado esta entrada. Sobretodo porque el final es un guiño a "La Virgen de los Sicarios". En cuanto a Vallejo, creo que no he podido leer a alguien más dulce y rebelde. Me gustó el pabellón de Holanda, sobretodo el suelo suave. Por un momento me pregunté si el pasto es más suave en los países bajos que en el nuestro.

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