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Entradas

Correspondencia abierta

QUERIDO HUMBERTO
Heme aquí, querido Humberto, poseído por tu rostro y por tus libros, como cuando nos hermanaba la literatura y pensábamos que podíamos hacer con nuestros escritos un mejor país. Parece que lo hicimos mal, Humbertico, porque este país cada día está peor. Claro que él es quien se lo pierde, porque nos ha leído muy poco o no nos ha leído. Y así es imposible imaginar que en algo o en alguien hayamos influido para que este sea el país que soñamos, más culto, más libre, más tolerante, más feliz. Bueno, a decir verdad, tú sí lo hiciste bien porque dejaste un retrato certero de nuestra sociedad agraria, lo mejor que se ha escrito en este sentido en y sobre nuestra región. A la manera de Rulfo, como te lo dijo Manuel Zapata Olivella cuando descubrió que vivías en Neiva, tan provinciano como los bizcochos de achira. Tan real como la Violencia. Y no te lo recuerdo para alabarte, sobre todo a estas alturas, sino para ser justo con tu obra. Tú biografía reza: Humberto Tafur Charry n…
Entradas recientes

Correspondencia abierta

Miguel,
Los de la prensa hoy creen que lo inventan todo para mantener a flote revistas, diarios y medios digitales. Tú sí que sabías de eso. Tus crónicas reales y apócrifas sobre terremotos, asesinos y revueltas políticas en América hacían que un periódico tuyo o ajeno se disparara en ventas y lectura. Inspirado por ti, he tenido mis propias empresas afines.
Si por mí fuera, te pondría en un billete del Banco de la República de Colombia. A ver si te olvidan menos pronto y te leen y aprenden de ti, dulce príncipe.
Quiero aprovechar esta carta para declararte mi más grande admiración como poeta, periodista y prosista. No te admiro como persona, pues dejaste mucho que desear en ese sentido. Pero, me llevas a un juego: ¿todos los escritores han de ser buenas personas?, ¿se puede ser buen escritor y ser una persona deleznable?
Te quiero muchísimo y te agradezco mucho los poemas Cintia deleitosa, Canción de la vida profunda y Lamentación de octubre. Los tengo memorizados para recitar en fiesta…

Correspondencia abierta

Apreciado señor Golding: 

El Señor de las Moscas describe casi exactamente el lugar en el que vivo. No el geográfico, aunque mi fría ciudad queda, por extraño que suene, en el Trópico al que se refiere su libro. De lo que hablo es de ese mundo bipolar que usted construye: Un mundo hostil y amarmolado lleno de vestidos almidonados que se van desliendo hasta dejar al desnudo la vulnerabilidad y las almas caníbales. Esa es la atmósfera que he percibido a mi alrededor desde que tengo memoria.
Me reconozco también a mí misma en sus personajes y en su inocencia fracturada. Primero logré verme en un niño que descubre la majestad de ese mundo paradisíaco de libertad ilimitada y que corre con los pies desnudos sobre la arena, con la modesta alegría de existir. Luego me veo en el temeroso. Ese de gafas gruesas que no está seguro, pero que sabe cómo habitar ese mundo porque lo ha visto diseccionado en las enciclopedias, se lo han contado en los estrictos salones de clase, se lo inyectaron en la sa…

Better desnuda un pájaro para Raúl

Ey loco, hace rato no te me apareces en sueños, tal vez porque no estoy durmiendo mucho. La última vez que pude hacerlo  plácidamente, te vi lanzando pepas de mango maduro a los pájaros que volaban bajo por las riberas del Sinú. Recuerdas que te hablé del chico aquel que me recitaba tus poemas al oído, bueno, ya no está, lo maté, no existe más. Ahora es un pájaro que se llevó consigo la paja que rellenaba mi cabeza de chico espantapájaros. Espero que en el próximo sueño sigas allí sentado, devorando mangos y le atines en el momento justo un pepazo fulminante directo al cogote, luego nos hacemos un pequeño abanico con sus livianas plumas.
Raúl, es septiembre y estoy fracturado: me la paso leyendo tus poemas casi todas las noches. A veces te busco en Youtube, elijo algún video donde aparezcas hablando, y tu voz hace que la fisura que me atraviesa se extienda. Y tu voz profética me paraliza: nunca es tarde para hablar de ellos, para recordarles que tú no eras el tonto, para revivir algo …

Correspondencia abierta (VI)

Bogotá, 07 de septiembre de 2017.
Señor Graham Greene:
Tal vez usted no lo sabe, pero sus obras literarias me acompañan desde que yo era un adolescente. Lo mismo me pasó con Mark Twain, pero la diferencia entre usted y Twain, es que a él lo abandoné por mucho tiempo, y con usted he estado firme durante todos estos años. Por eso hoy me atrevo a escribirle esta carta, para contarle una anécdota especial con el primer libro suyo que leí. Monseñor Quijote.
Llegué a ese libro porque mi padre, tal vez viéndome perder entre las revistas de moda en los años 90 o en la televisión que solo emitía dos canales, decidió prestarme esa novela suya: una edición de Emecé que ya tenía los años inscritos en el color amarillo-tiempo de sus hojas, y en la portada que estaba a punto de caerse del libro, como la hoja seca de un árbol.  Decidí leerla porque la vi corta, con pocas páginas en su interior, pero antes, con cinta y pegante organicé la portada y le volví a dar vida, para que encabezara de nuevo la hi…

Literatura después de la guerra

Sara Zuluaga García
Hoy inicia el ciclo literario del X Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales, Juliana Gómez y Catherine Rendón, sus coordinadoras, expresaron la importancia del proceso literario en el municipio, y resaltaron los retos a los que se enfrentan los gestores culturales.
Como coordinadoras del Ciclo Literario del Encuentro Luis Vidales, ¿cuál ha sido el mayor reto este año?
El reto, como todos los años, ha sido pensar la programación para que tenga profundidad conceptual, es decir, crear lineas temáticas en dirección al tema central, tener diferentes miradas que le aporten a la temática y que construyen diálogo y reflexión. Uno de los retos fue buscar invitados que desde distintas formas de narrar (cine, poesía, novela, periodismo, historia, fotografía) pudieran aportar, en este caso, a la reflexión sobre la literatura después de la guerra.
Por otra parte, este año cumplimos 10 años y este no es un dato menor ya que nos hace preguntarnos por nuestro proceso. Por aquel…

Las cartas de la ficción

Yeni Zulena Millán
Hoyos, José. (2016). Hilo de Araña. Colección de escritores pereiranos. Pereira. Instituto municipal de cultura y fomento al turismo. 119 páginas
Un solo movimiento y la resonancia se extiende entre países disímiles; entre personas acaso escépticas que atienden, sin advertirlo, al llamado de alguna conjetura. O de algún miedo. O de algún genio libresco con potestad de resolver o desmembrar sus sueños.
Hilo de araña se asoma a los ojos del lector como una ruleta cabalística de trece cuentos. Al reverso de la baraja están los ejercicios epistolares entre personajes, los libros que revelan pasadizos ocultos a otras secciones de la realidad, la ironía para deshabituar la literatura de los olimpos pretenciosos de la academia y la seriedad: obliga a poner el oído de nuevo en tierra para descubrir el rumor de agua que alimenta silentemente la ocasión y la casualidad.
“Correspondencia telúrica” parece decir que aquello que más fervientemente buscamos quizá no está a la vuelta d…