Ir al contenido principal

Concurso de fotografía Wiki Loves Monuments Colombia


Un concurso de fotografía abierto y con numerosos premios para la formación de una wiki dedicada a fotografías de principales monumentos del mundo. Hay una categoría dedicada a monumentos de solo Colombia (ver lista de monumentos). Se reciben fotos hasta el último día de septiembre. Lean bien las instrucciones y la forma de etiquetar las fotos. Aquí las instrucciones. Aquí los Premios. Y no olviden verificar las bases del concurso que incluyen una sesión de derechos totales. Dice el  reglamento de la página oficial:


Bases generales

  1. La participación es gratuita e individual.
  2. Cualquier persona puede participar, con excepción de los jurados. Los organizadores no pueden ganar premios de la competencia local.
  3. Los participantes deberán tener una cuenta registrada en Wikimedia Commons(véase la sección Instrucciones). Dicha cuenta deberá tener asociada una dirección de correo electrónico (que es privada y no es visible por los organizadores ni jurados) para permitir la comunicación.

Fotografías participantes

  1. Sólo participarán fotografías de los monumentos que se encuentren en la lista oficial del concurso.
  2. Las fotografías participantes deberán ser subidas a Wikimedia Commons durante el mes de septiembre de 2012 (hora colombiana) junto a la información requerida por la organización en el formato indicado. Véase la sección Instrucciones para más información.
  3. Las fotografías participantes se publicarán bajo una licencia libre. Véase la sección Instrucciones para más información.
  4. Cada participante sólo podrá subir a Wikimedia Commons fotografías de su autoría.
  5. Las imágenes participantes no pueden contener firmas, marcas de agua, fechas, horas, o ningún otro tipo de marca.
  6. No hay límite en el número de fotografías que cada participante puede subir.
  7. En el caso de monumentos que tengan un interior accesible (iglesias, casas, estaciones de ferrocarril, etc.), serán válidas fotografías tomadas desde adentro.
  8. En el caso de monumentos que se refieran a sectores de un pueblo o ciudad (centros históricos, por ejemplo), las fotografías deberán tomarse de modo que el sector sea reconocible (panorámicas de la zona, fotos a edificios o parques del sector que sean importantes o conocidos, etc.).

Sobre el jurado

  1. El jurado está compuesto por tres (3) miembros.
  2. En general, los jurados usarán los siguientes criterios a la hora de calificar las fotos: calidad técnica y de composición de la imagen, creatividad de la toma y utilidad ilustrativa de la foto.
  3. Las decisiones de los jurados son inapelables.
  4. En caso de que algún miembro del jurado manifieste que, por cualquier motivo, no puede cumplir con su labor de calificación en el tiempo esperado, la organización podrá a) asignar un reemplazo, o b) permitir que la deliberación se realice con los miembros restantes. En ningún caso podrá haber menos de dos (2) personas en el jurado.

Sobre los premios

  1. Los premios serán entregados en Colombia, ya sea presencialmente o a través de correo. En caso de que una persona que resida fuera del país resulte ganadora, tendrá que asumir los costos de envío de su premio o designar a un residente colombiano para que lo reciba.
  2. La organización no se hará responsable por cuestiones de garantía (por defectos de fábrica, mal uso, daños durante el transporte, etc.) de los premios, ni por el destino de estos una vez sean entregados a los ganadores o a una entidad de correo reconocida para su transporte y entrega al ganador.
  3. Las 10 mejores fotos serán postuladas a la ronda internacional de Wiki Loves Monuments 2012. Nótese que dicha ronda está a cargo, en todos los aspectos, de un equipo organizador distinto al de Wiki Loves Monuments Colombia 2012.
Los organizadores del concurso quedan facultados para resolver cualquier contingencia no prevista en estas bases.

Preguntas y respuestas

  1. ¿Se pueden subir fotografías que hayan sido tomadas en fechas anteriores a las del concurso? Sí. Lo importante es que se suban en septiembre.
  2. ¿Qué significa que una foto tenga “utilidad ilustrativa”? En general, se espera que las fotos participantes ilustren los monumentos o partes interesantes de estos con claridad. De ese modo, serán material no solamente atractivo, sino útil (para ilustrar libros, enciclopedias, documentos, etc.). Por ejemplo, es deseable que, en la medida de lo posible, no haya objetos ni personas ocultando parte del monumento fotografiado.
  3. ¿Las fotografías deben tener alguna resolución mínima? No. Se pueden subir fotografías de cualquier tamaño. Sin embargo, es entendible que una fotografía con mayor resolución posiblemente tenga ventaja sobre una de menor resolución al momento de aplicar ciertos criterios de calidad técnica, por lo que se recomienda subir las fotografías a la mayor resolución posible.
  4. ¿Qué implica subir las fotografías a “Wikimedia Commons”? Wikimedia Commons es un proyecto de la Fundación Wikimedia que recopila material multimedia (imágenes, videos, audio, etc.) con licencia libre. Subir una fotografía allí implica que ésta debe cumplir con las reglas del sitio (en general, ninguna fotografía de este concurso debería tener problema con ello), incluyéndose, por supuesto, el que la imagen se publique con una licencia libre. Aunque puede usarse cualquier licencia libre, la recomendada por defecto es la Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0.
  5. ¿Puede participar una empresa? No. Sólo pueden participar personas naturales.
  6. ¿Por qué no están todos los monumentos del país en las listas?Lastimosamente, por razones logísticas sólo pueden participar los monumentos catalogados como “Bienes de Interés Cultural del Ámbito Nacional – Monumento Nacional” por el Ministerio de Cultura (de hecho, algunos monumentos naturales o muebles fueron excluidos también por las mismas razones). Para la competencia del próximo año se hará todo lo posible para incluir también monumentos de nivel departamental o municipal de todo el país.
  7. ¿Puedo añadir efectos a las fotos? ¿Puedo retocar las fotos? El reglamento no prohíbe que los participantes añadan efectos a sus fotos. Sin embargo, por varias razones recomendamos fuertemente que no lo hagan. Si realmente desean añadir un efecto, sugerimos que suban a Wikimedia Commons tanto la fotografía modificada como la original. En cuanto a los retoques: en resumen, permitimos retoques que mejoren la foto sin alterar la información original (mejoras de contraste, recortes de bordes, y similares); retoques que tergiversen o inventen información no son permitidos (remoción o modificación de partes de una imagen inventando lo que hay debajo, por ejemplo). Los casos se estudiarán individualmente, por lo que, de nuevo, sugerimos que se suban tanto las fotografías originales como las modificadas.

Comentarios

RECOMENDADO

Cinco características del buen cuento

Javier Zamudio*

Teoría del Iceberg
Un buen cuento es inagotable. Muestra un instante de la vida que no podemos atrapar con una mirada. Se necesitan múltiples observaciones y con cada par de ojos adquiere un sentido distinto. Puede ser simple: estar dotado de un solo personaje, una sola situación, pocos elementos. No por tener más personajes, tendrá más hondura. Tampoco por retratar muchas situaciones. En un buen cuento la hondura no está relacionada con un número, es una característica que escapa a lo cuantificable. Depende de los personajes, de las situaciones y de esta combinación macabra con lo incierto. Para conseguir estar a la altura de esta característica, el cuento debe ser un iceberg con una superficie escarpada, peligrosa.
Tomar riesgos
El orden superestructural no rige en un buen cuento. Lo que no significa que lo desconozca. Puede comenzar con un nudo y ser una enorme trenza cuyo desenlace es una pregunta larga que deja despierto al lector. Si el cuento ha conducido al lector …

CINCO POEMAS DEL MAGDALENA

Por: Angélica Hoyos Guzmán
Es una tarea de canonistas escoger sólo cinco, sobre todo interpretando una definición de algo que aún se escapa de los más eruditos y sofisticados pensamientos ¿Qué es poesía? Me han pedido seleccionar cinco poemas del Magdalena colombiano y más allá de la filiación de esta tierra, me preocupa dejar por fuera algo o mucho dentro de mis preferencias. Por eso me remitiré al más común de todos los filtros, el de la publicación, o el más cercano que tengo, el de los libros que me han regalado y que son de poetas nacidos o adoptados por el Magdalena. Dejaré por fuera las fotos de Leo Matiz, aunque me parecen poesía pura; también se irá de este apartado “La piragua” que me lleva lugares de mi infancia y los más recónditos paisajes. Tendré que nombrar en lo que dejo a los decimeros del Departamento del Magdalena, quienes aún hoy cantan sus historias de la rivera. Es un acto de total injusticia escoger cinco poemas.
Pero aquí voy a poner orden a mis afectos, a veces…

Correspondencia abierta (III)

Querido Julio,
no sabría decirte si Silvio es tu mejor cuento, aunque lo menciones con tanto entusiasmo en tu diario. Debo admitir que me pone a pensar. Te veo en su soledad, me veo a mí, a los dos, hurgando entre aquel rosedal para entender la vida. Pues “no podía ser esa cosa que se nos imponía y que uno asumía como un arriendo, sin protestar”.
A mí, por ejemplo, me gustan más tus cuentos de borrachos, de pobres diablos. Quizá porque soy uno de esos y, cuando te leo, siento que me estás escribiendo. Si creyera en un dios, seguro sería como tú, Julio: con tus cigarrillos, con tus dos pozos a punto de desbordarse por tu cara, con tu cuerpo como una calavera, con la piel forrándote los huesos igual que un caucho quemado por el sol.
Las botellas y los hombres, Los gallinazos sin plumas. ¡Qué cuentos! También el Embarcadero, por supuesto, que describes como lleno de una aplastante tristeza. Yo escribí uno de borrachos donde tú apareces. ¡Qué gusto sentí al sentarte frente a la vieja mesa …

Cinco Piedras

Juan Sebastián Gaviria*
Diversión
Una buena novela debe ser divertida. Dinámica. Viva. Algo que le ponga a circular la sangre al lector. El trabajo del novelista es, de cierta manera, usar la pirotecnia de la acción para empujar a los lectores contra los límites de su imaginación y encaminarlos hacia el cuestionamiento sistemático de los valores de su tiempo.
Filosofía
A veces, las más filosóficas de las novelas son esas en que los pensamientos de los personajes o los insights del autor resultan más escasos, y en ocasiones ausentes. Por filosofía me refiero a la invitación al cuestionamiento. La narrativa debe generar momentos y situaciones en que el lector se vea obligado a avivar su propia voluntad indagatoria. Ese impulso de irreverencia y vitalidad mediante el cual el arte redefine conceptos constantemente. Es imposible que un lector no filosofe después de haberle echado un vistazo al ser humano desde una perspectiva amoral y apolítica. Sólo en la narrativa que carece inclinaciones mo…

Historias clínicas, unos poemas

Poemas del libro de Octavio Escobar
Octavio, 58 años Hace quince días un dolor en el pecho cerró sus ojos. Todo se hizo precario, sudoroso. Lo sostuvieron los pinchazos, la inflexibilidad de la camilla, el oxígeno en cuya existencia ya no cree, la voz y las manos que conoce.
Los últimos años han reñido por novios, horas de llegada y salida, cigarrillos de mútiples especias; por una caja de anticonceptivas que según ella compró para cuadrar el ciclo, por semestres perdidos o apenas ganados. Han arruinado fiestas, aniversarios, paseos, y cavidad por cavidad han dividido el miocardio materno.
No volvieron a fútbol ni a buscar algodón de azúcar los domingos, ni a ver juntos películas de terror, ni a amar, en lamentable sostenido, con Nino Bravo y Sandro de América.
Sin embargo allí están sus manos, la voz aniñada diciendo que lo quiere, y los pulmones maman de la mascarilla con el desespero de un recién nacido, y vencen la terquedad de las costillas.
Amanda, 30 años
La médica le recuerda que es la tercera vez que…

El visitante, de Andrés Elías Flórez Brum

John Jairo Zuluaga*
Andrés Elías Flórez Brum, El visitante, Bogotá, Caza de Libros-Pijao Editores, 2008. 76 P.

Un lector silvestre que recorra las páginas de la novela corta: El visitante puede encontrarse con una historia del montón. Una de tantas, en las que se ven inmersas, a menudo, personas de cualquier pueblo del trópico colombiano.
En cambio, un lector avisado encontrará en esa misma obra un refinamiento técnico que vale la pena mostrar.
La obra sigue la tradición de novelas construidas con marco de composición, tal como lo evidencian Las mil y una noches, El Decamerón y, en el caso colombiano, La vorágine, de José Eustasio Rivera. El marco de composición: “Se construye a la manera de un formato previo e independiente, que antecede y da paso a la historia central, y luego lo cierra. Ese formato introductorio que luego cierra al final, se parece al marco de un cuadro de pintura, porque desde afuera rodea la historia central”. (Isaías Peña, El universo de la creación narrativa). 
En …

Anotaciones sobre Juego de memoria, novela de Humberto Ballesteros

Juego de memoria, Humberto Ballesteros, Tusquets editores, colección andanzas (193 páginas)
Andrés Mauricio Muñoz*
En lo personal siempre me ha seducido el tema de la memoria, de los recuerdos con sus asperezas, arbitrariedades y aquellos intersticios en los cuales podemos extraviarnos por completo. Hace poco leí en una novela, de la que hablaré en otra reseña, sobre la idea según la cual nunca podremos recordar los hechos en su versión original, sino que cada vez que accedemos a un recuerdo lo hacemos a través de su última versión, aquella que recreamos en nuestra más reciente inmersión al suceso, lo cual propicia todo tipo de deformaciones que con el paso del tiempo reconocemos como si fueran genuinas. De tal manera que nuestra memoria, y esto lo he comprendido mucho más a raíz de la lectura de la novela de Ballesteros, obedece a una dinámica cuya lógica se nos escapa, a un proceso paulatino de construcción y deconstruccion mientras se transita entre la bruma, aferrados con devoción y…

El registro clínico de Octavio Escobar

Yeni Zulena Millán

Escobar Giraldo, Octavio. Historias clínicas.
¿Cómo podría describirse un hospital? Quizá como un exceso de luz; una luz blanca y filosa, un ojo sin párpado que trocea y clasifica capa por capa a todo el que se ve obligado a entrar allí. Si lo que nos empuja a sus entrañas es encontrar el alivio, no pocas veces termina descubriéndonos dolores peores; llagas solapadas en el paliativo de no hallarnos a solas, de encontrar algo –una tarea, una discusión, un affaire – que nos impida bajar la cremallera y ver el cadáver que nos aguarda pacientemente.

Con  Historias clínicas  Octavio Escobar despoja a aquel no lugar de su niebla aséptica y su inmunidad olorosa a cloroformo; revierte el proceso de pacientes y diagnósticos, cuya presencia se reduce a la simulación cartácea, y cede la voz a los humanos frágiles, los salva de la despersonalización de los formularios, los uniformes, los diálogos neutros en los que cada quien sabe que el otro está pensando sólo en su propio tiemp…

Correspondencia abierta

Incomparable Carmelina
Cierro los ojos con fuerza y aparecen las flores árticas que producen sus versos. Se hace la noche y me introduzco en esa habitación con pez y lámpara; como un fantasma en víspera de una próxima vida, trato de descifrar esos susurros, de ver la adolescencia de esos rostros que atestiguaron la conversión de sus ojos en un salar interrogante.
Tanto tiempo ocupado y tan poco disponible para preguntarse. Sábato lo vio venir; una inminencia de máquinas desoladas, de vidas comprimidas y opacas, de ceguedad ante el otro: la enfermedad de hoy es la soledad de embarcadero, la de la risa desgonzada. Distinta usted, porque lo sabía: verse a sí misma era permitir que alguien más no desapareciera; sin importar si el día fuera fabricado entre gritos, sólo importaría estar vivo, cumplir con ese acto vital de júbilo y lamento.
Resistir, resistir… especie de maná imperativo ¿Dónde hallar combustible para reconfortar el espíritu, para revivir esas almas otrora ardientes? Atizar el r…

El abrigo de las letras

Jerónimo García Riaño*

Hace poco repasé uno de los tantos decálogos que existen sobre cómo escribir cuentos. Siempre, como en todos los consejos, aparecen opiniones diferentes entre uno y otro autor a partir de su experiencia, lo que ellos consideran que debe tenerse en cuenta al momento de escribir. En ese decálogo encontré dos elementos que llamaron mi atención, y que, a mi juicio, creo que son fundamentales para que exista la idea inicial de un cuento: deben trascender la anécdota y debe ser contundente, que deje una emoción cuando el lector termine de leerlo. Eso es básico. Y es una discusión que he visto entre colegas en estos días por Facebook alrededor de la necesidad de recuperar la fuerza y el lenguaje de los cuentos, donde debe pasar algo y no simplemente la necesidad de contar una historia, porque, una vez más, lo único que termina por narrarse es una anécdota.

Y estos dos elementos los encontré en el libro de cuentos El abrigo, del escritor tolimense Jorge Eliecer Pardo. E…