Ir al contenido principal

De videojuego a ebook: BioShock Infinite


Esta nota, en principio, te puede hacer llorar. Pero detente. Piensa un instante en los abismos generacionales. ¿Sabía tu abuelo que a ti te fascinaría algo tan diabólico como un Ipad? Pongo de ejemplo a mi abuelo, que antes de su prematura partida a los 89 años, cuando le quise mostrar en qué consistía skype, me dijo, sin emoción, sin fascinación alguna, que a él ya no lo deslumbraba el mundo, ni le interesaba saber qué coño era internet. Pues bien, de eso se trata. Morirse es perder la curiosidad. Descansa en paz, abuelo.
Esta nota para anunciar que BioShock Infinite, un juego de video lanzado en 2011, acaba de convertirse también en libro electrónico. Al que le interese averiguar por estas transiciones hipermediales entre géneros narrativos y tecnologías, les enlazo la historia, fabricada con moldes hechos, de Wikipedia, poco antes del lanzamiento:

Los eventos del juego toman lugar en 1912. El jugador asume la identidad de Booker DeWitt, un ex agente de la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton que fue despedido de la misma por un comportamiento inaceptable. Él es contratado por personajes misteriosos, dándole a conocer la ubicación de Columbia, se le da la tarea de infiltrarse en la ciudad flotante y rescatar a una mujer llamada Elizabeth, que ha estado atrapada abordo de Columbia los últimos 12 años.20 21 Aunque DeWitt encuentra a Elizabeth con mucha facilidad, rápidamente descubre que Elizabeth es vital para ganar la guerra civil que asola la ciudad, ya que cada facción busca utilizar a Elizabeth para cambiar el rumbo del conflicto a su favor, obligando a DeWitt y Elizabeth confiar en algunos con tal de escapar.22 23 Elizabeth también trata de comprender los poderes que se le han dado, creyendo que Comstock es el responsable y se niega a dejar Columbia hasta saber la verdad.24 Para complicar las cosas, ambos son perseguidos por Songbird, un gran pájaro robót que solía ser amigo de Elizabeth y su guardián por los últimos 12 años.25 Songbird fue diseñado por su creador para sentirse traicionado cuando Elizabeth escapará, comparable con un "marido abusivo", según Hilary Goldstein de IGN y Elizabeth señala que "Preferiría estar muerta que ser recapturados por Songbird".26 27 Además de los conflictos internos, Columbia es arrasada por los desgarres en el tejido del espacio-tiempo,28 29 un extraño efecto brillante como es visto en DeWitt produce cambios momentáneos de imágenes, banderas, y personas, representando la presencia cercana de una lágrima.30 los desgarres han traído aparentemente elementos anacrónicos dentro de la Columbia de 1912; por ejemplo en una previa demostración mostró imágenes de un reproductor de discos en un bar que tiene a una mujer cantando las letras de "Everybody Wants to Rule the World" de "Tears for Fears".31 El avance de la demostración del juego de 1UP.com en la E3 2011 indica que en un momento, DeWitt y Elizabeth se encuentran en 1983, que se hace evidente con la marquesina de un cine que muestra La Venganza de los Jedi (el nombre original de El Regreso del Jedi), como resultado de un fallo en los poderes de Elizabeth que involucraban desgarres en el espacio-tiempo cuando ella trataba de ayudar a revivir un caballo.
BioShock Infinite [1] es un FPS con elementos de RPG similares a los anteriores 2 juegos. Como DeWitt, el jugador se moverá a las diversas estructuras de Columbia usando un gancho a través de unas vías férreas que conectan los edificios llamada Skyline, y otros medios para buscar a Elizabeth. El jugador obtendrá las armas al derrotar a los enemigos, que utilizará tanto en las diversas estructuras como en el Skyline. DeWitt también tendrá poderes y habilidades mediante el uso de vigores y panaceas que encuentra a lo largo de Columbia, el equivalente de plásmidos y tónicos de BioShock. Los vigores otorgarán poderes como Telequinesis, manipulación de la eléctricidad, o control animal (como se vio en la demostración, en la que controlaba a una bandada de cuervos), mientras que las panaceas son habilidades pasivas que pueden mejorar la fuerza del jugador o la resistencia al daño. A diferencia de BioShock en el que el jugador era capaz de usar Bancos Genéticos en los que podía intercambiar los plásmidos y tónicos que tenía, la elección de ingerir ciertos vigores y panaceas es permanente y no se podrá cambiar más adelante del juego, dejando lugar a las consecuencias de las elecciones del jugador a lo largo del juego. BioShock Infinite no utiliza EVE, el equivalente de puntos de magia, para recargar las habilidades obtenidas de vigores y panaceas. Cada contenedor de vigor tiene un limite de cargas en ella, y mientras que se pueden encontrar más en el juego, el jugador sólo podrá llevar cierto número de vigores a la batalla, con vigores más poderosos que consumen menos. Las panaceas son cambios permamentes en el personaje y no se podrán remover una vez usados. Éstos vienen en 2 tipos, variedades estables e inestables. este último denominado "potlucks". Las panaceas estables son más caras, pero el jugador sabrá exactamente que efecto y habilidad obtendrá al consumirla. Las panaceas inestables son más baratas o se pueden encontrar en el transcurso del juego, pero al usarse, el jugador tendrá que elegir 1 de los 4 efectos aleatorios para alterar a su personaje, una idea inspirada por Heroes of Might and Magic según Levine. Una vez que se reúne con Elizabeth quién también posee poderes y habilidades, el jugador debe trabajar conjuntamente con ella para escapar de Columbia. Por ejemplo, Elizabeth puede crear tormentas sobre los enemigos, tormentas en las cuales, el jugador puede lanzarles ataques eléctricos para poder electrocutar a sus enemigos. El jugador no tendrá control sobre Elizabeth, sino que reaccionará dependiendo de la situación y del jugador, similar a la IA de Left 4 Dead según Levine. Sin embargo, usar los poderes de Elizabeth tiene consecuencias sobre ella tales como dañarla, acciones que son comparables con la opción de las anteriores entregas de salvar o cosechar a las Little Sisters. Elizabeth también tiene la capacidad de interactuar con los desgarres en el tejido espacio-tiempo, moviendo objetos de un lado a otro dentro de Columbia para poder usarlos, huyendo de la batalla a través de éstos ó repararlos. El jugador tendrá que proteger a Elizabeth, pero no necesitará "estarla cuidando ó dejarla esperar en algún lugar" a lo largo del juego. Levine dejó claro que trabajar con Elizabeth en el juego "de ningún modo, tipo, o clase es una misión de escolta", señalando a los jugadores que reaccionaron negativamente en una de las partes finales del primer BioShock en la cual se le encarga proteger a una Little Sister. Varias fuerzas estaran presentes oponiéndose al progreso del jugador dentro de la ciudad. Además de que el jugador y Elizabeth son perseguidos por Songbird (que a veces simplemente se refiere como "él"), quien trata de arrebatar a Elizabeth del jugador, y Handyman (originalmente llamado "Alpha"), un mounstruo robótico con un corazón y cabeza humano con la capacidad de curar unidades más débiles. El Skyline es un sistema de rieles (originalmente diseñado para transportar cargamentos alrededor de Columbia pero posteriormente usado como transporte de personal) similar al concepto encontrado en los juegos de Ratchet & Clank y descrito por Levine como "una montaña rusa, sobre otra montaña rusa, sobre otra montaña rusa", el jugador debera activar una herramienta en la muñeca de DeWitt que le permitirá sujetarse a las vías mientras que los otros enemigos la usan para saltar y colgarse en la vías Skyline. El jugador podrá saltar en, fuera y entre las vías Skyline en cualquier momento y podrá enfrentarse a los enemigos que están en la misma; el jugador puede usar la mano libre de DeWitt para defenderlo. La libertad de movimiento en el Skyline permite múltiples variedades de combate.

Y en la web especializada en videojuegos, Viaextra, la nota sobre el juego llevado a libro electrónico:

Crear un mundo complejo, lleno de detalles, de historias y de personajes para sólo centrarte en la historia principal del videojuego es una putada. Así que no hay nada mejor que aprovechar el tirón y lanzar otro tipo de productos que amplíen la experiencia de los que se han quedado con ganas de saber más. Irrational Games y 2K Games anuncian una precuela de ‘BioShock Infinite’ en forma de ebook llamada ‘BioShock Infinite: Mind in Revolt’. El libro digital, disponible para Kindle a partir del 12 de febrero por 2,24€, contará más detalles sobre la misteriosa ciudad flotante de Columbia y se situará antes de los sucesos que narrará luego el videojuego. Conoceremos las diferentes facciones que protagonizan la guerra civil (esto lo sabíamos), a sus líderes, el concepto de la ciudad… en definitiva, una aventura con la que ponernos los dientes largos hasta el 26 de marzo que es cuando sale ‘BioShock Infinite’ a la venta. Por cierto, aquellos que reserven el juego a través de Amazon obtendrán el libro de forma gratuita. Yo debo de admitir que soy bastante fan de todo este tipo de iniciativas y que he leído desde los libros basados en el mundo ‘Mass Effect’ hasta los cómics de ‘Dead Space’. Si el universo es lo suficientemente rico en personajes, aventuras y matices… ¿por qué no?

La competencia es dura, al menos para los autores de ciencia ficción. ¿Qué nos depara el cambio de textualidad?
 

Comentarios

  1. Me agrado mucho la nota, estaría bueno que agregaras más opiniones sobre libros y videojuegos.

    Un abrazo a la distancia desde Uruguay.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

RevistaCorónica se reserva el buen gusto de retirar del foro los mensajes que sean ofensivos

RECOMENDADO

Cinco características del buen cuento

Javier Zamudio*

Teoría del Iceberg
Un buen cuento es inagotable. Muestra un instante de la vida que no podemos atrapar con una mirada. Se necesitan múltiples observaciones y con cada par de ojos adquiere un sentido distinto. Puede ser simple: estar dotado de un solo personaje, una sola situación, pocos elementos. No por tener más personajes, tendrá más hondura. Tampoco por retratar muchas situaciones. En un buen cuento la hondura no está relacionada con un número, es una característica que escapa a lo cuantificable. Depende de los personajes, de las situaciones y de esta combinación macabra con lo incierto. Para conseguir estar a la altura de esta característica, el cuento debe ser un iceberg con una superficie escarpada, peligrosa.
Tomar riesgos
El orden superestructural no rige en un buen cuento. Lo que no significa que lo desconozca. Puede comenzar con un nudo y ser una enorme trenza cuyo desenlace es una pregunta larga que deja despierto al lector. Si el cuento ha conducido al lector …

CINCO POEMAS DEL MAGDALENA

Por: Angélica Hoyos Guzmán
Es una tarea de canonistas escoger sólo cinco, sobre todo interpretando una definición de algo que aún se escapa de los más eruditos y sofisticados pensamientos ¿Qué es poesía? Me han pedido seleccionar cinco poemas del Magdalena colombiano y más allá de la filiación de esta tierra, me preocupa dejar por fuera algo o mucho dentro de mis preferencias. Por eso me remitiré al más común de todos los filtros, el de la publicación, o el más cercano que tengo, el de los libros que me han regalado y que son de poetas nacidos o adoptados por el Magdalena. Dejaré por fuera las fotos de Leo Matiz, aunque me parecen poesía pura; también se irá de este apartado “La piragua” que me lleva lugares de mi infancia y los más recónditos paisajes. Tendré que nombrar en lo que dejo a los decimeros del Departamento del Magdalena, quienes aún hoy cantan sus historias de la rivera. Es un acto de total injusticia escoger cinco poemas.
Pero aquí voy a poner orden a mis afectos, a veces…

Correspondencia abierta (III)

Querido Julio,
no sabría decirte si Silvio es tu mejor cuento, aunque lo menciones con tanto entusiasmo en tu diario. Debo admitir que me pone a pensar. Te veo en su soledad, me veo a mí, a los dos, hurgando entre aquel rosedal para entender la vida. Pues “no podía ser esa cosa que se nos imponía y que uno asumía como un arriendo, sin protestar”.
A mí, por ejemplo, me gustan más tus cuentos de borrachos, de pobres diablos. Quizá porque soy uno de esos y, cuando te leo, siento que me estás escribiendo. Si creyera en un dios, seguro sería como tú, Julio: con tus cigarrillos, con tus dos pozos a punto de desbordarse por tu cara, con tu cuerpo como una calavera, con la piel forrándote los huesos igual que un caucho quemado por el sol.
Las botellas y los hombres, Los gallinazos sin plumas. ¡Qué cuentos! También el Embarcadero, por supuesto, que describes como lleno de una aplastante tristeza. Yo escribí uno de borrachos donde tú apareces. ¡Qué gusto sentí al sentarte frente a la vieja mesa …

Cinco Piedras

Juan Sebastián Gaviria*
Diversión
Una buena novela debe ser divertida. Dinámica. Viva. Algo que le ponga a circular la sangre al lector. El trabajo del novelista es, de cierta manera, usar la pirotecnia de la acción para empujar a los lectores contra los límites de su imaginación y encaminarlos hacia el cuestionamiento sistemático de los valores de su tiempo.
Filosofía
A veces, las más filosóficas de las novelas son esas en que los pensamientos de los personajes o los insights del autor resultan más escasos, y en ocasiones ausentes. Por filosofía me refiero a la invitación al cuestionamiento. La narrativa debe generar momentos y situaciones en que el lector se vea obligado a avivar su propia voluntad indagatoria. Ese impulso de irreverencia y vitalidad mediante el cual el arte redefine conceptos constantemente. Es imposible que un lector no filosofe después de haberle echado un vistazo al ser humano desde una perspectiva amoral y apolítica. Sólo en la narrativa que carece inclinaciones mo…

Historias clínicas, unos poemas

Poemas del libro de Octavio Escobar
Octavio, 58 años Hace quince días un dolor en el pecho cerró sus ojos. Todo se hizo precario, sudoroso. Lo sostuvieron los pinchazos, la inflexibilidad de la camilla, el oxígeno en cuya existencia ya no cree, la voz y las manos que conoce.
Los últimos años han reñido por novios, horas de llegada y salida, cigarrillos de mútiples especias; por una caja de anticonceptivas que según ella compró para cuadrar el ciclo, por semestres perdidos o apenas ganados. Han arruinado fiestas, aniversarios, paseos, y cavidad por cavidad han dividido el miocardio materno.
No volvieron a fútbol ni a buscar algodón de azúcar los domingos, ni a ver juntos películas de terror, ni a amar, en lamentable sostenido, con Nino Bravo y Sandro de América.
Sin embargo allí están sus manos, la voz aniñada diciendo que lo quiere, y los pulmones maman de la mascarilla con el desespero de un recién nacido, y vencen la terquedad de las costillas.
Amanda, 30 años
La médica le recuerda que es la tercera vez que…

El visitante, de Andrés Elías Flórez Brum

John Jairo Zuluaga*
Andrés Elías Flórez Brum, El visitante, Bogotá, Caza de Libros-Pijao Editores, 2008. 76 P.

Un lector silvestre que recorra las páginas de la novela corta: El visitante puede encontrarse con una historia del montón. Una de tantas, en las que se ven inmersas, a menudo, personas de cualquier pueblo del trópico colombiano.
En cambio, un lector avisado encontrará en esa misma obra un refinamiento técnico que vale la pena mostrar.
La obra sigue la tradición de novelas construidas con marco de composición, tal como lo evidencian Las mil y una noches, El Decamerón y, en el caso colombiano, La vorágine, de José Eustasio Rivera. El marco de composición: “Se construye a la manera de un formato previo e independiente, que antecede y da paso a la historia central, y luego lo cierra. Ese formato introductorio que luego cierra al final, se parece al marco de un cuadro de pintura, porque desde afuera rodea la historia central”. (Isaías Peña, El universo de la creación narrativa). 
En …

Anotaciones sobre Juego de memoria, novela de Humberto Ballesteros

Juego de memoria, Humberto Ballesteros, Tusquets editores, colección andanzas (193 páginas)
Andrés Mauricio Muñoz*
En lo personal siempre me ha seducido el tema de la memoria, de los recuerdos con sus asperezas, arbitrariedades y aquellos intersticios en los cuales podemos extraviarnos por completo. Hace poco leí en una novela, de la que hablaré en otra reseña, sobre la idea según la cual nunca podremos recordar los hechos en su versión original, sino que cada vez que accedemos a un recuerdo lo hacemos a través de su última versión, aquella que recreamos en nuestra más reciente inmersión al suceso, lo cual propicia todo tipo de deformaciones que con el paso del tiempo reconocemos como si fueran genuinas. De tal manera que nuestra memoria, y esto lo he comprendido mucho más a raíz de la lectura de la novela de Ballesteros, obedece a una dinámica cuya lógica se nos escapa, a un proceso paulatino de construcción y deconstruccion mientras se transita entre la bruma, aferrados con devoción y…

El registro clínico de Octavio Escobar

Yeni Zulena Millán

Escobar Giraldo, Octavio. Historias clínicas.
¿Cómo podría describirse un hospital? Quizá como un exceso de luz; una luz blanca y filosa, un ojo sin párpado que trocea y clasifica capa por capa a todo el que se ve obligado a entrar allí. Si lo que nos empuja a sus entrañas es encontrar el alivio, no pocas veces termina descubriéndonos dolores peores; llagas solapadas en el paliativo de no hallarnos a solas, de encontrar algo –una tarea, una discusión, un affaire – que nos impida bajar la cremallera y ver el cadáver que nos aguarda pacientemente.

Con  Historias clínicas  Octavio Escobar despoja a aquel no lugar de su niebla aséptica y su inmunidad olorosa a cloroformo; revierte el proceso de pacientes y diagnósticos, cuya presencia se reduce a la simulación cartácea, y cede la voz a los humanos frágiles, los salva de la despersonalización de los formularios, los uniformes, los diálogos neutros en los que cada quien sabe que el otro está pensando sólo en su propio tiemp…

Correspondencia abierta

Incomparable Carmelina
Cierro los ojos con fuerza y aparecen las flores árticas que producen sus versos. Se hace la noche y me introduzco en esa habitación con pez y lámpara; como un fantasma en víspera de una próxima vida, trato de descifrar esos susurros, de ver la adolescencia de esos rostros que atestiguaron la conversión de sus ojos en un salar interrogante.
Tanto tiempo ocupado y tan poco disponible para preguntarse. Sábato lo vio venir; una inminencia de máquinas desoladas, de vidas comprimidas y opacas, de ceguedad ante el otro: la enfermedad de hoy es la soledad de embarcadero, la de la risa desgonzada. Distinta usted, porque lo sabía: verse a sí misma era permitir que alguien más no desapareciera; sin importar si el día fuera fabricado entre gritos, sólo importaría estar vivo, cumplir con ese acto vital de júbilo y lamento.
Resistir, resistir… especie de maná imperativo ¿Dónde hallar combustible para reconfortar el espíritu, para revivir esas almas otrora ardientes? Atizar el r…

El abrigo de las letras

Jerónimo García Riaño*

Hace poco repasé uno de los tantos decálogos que existen sobre cómo escribir cuentos. Siempre, como en todos los consejos, aparecen opiniones diferentes entre uno y otro autor a partir de su experiencia, lo que ellos consideran que debe tenerse en cuenta al momento de escribir. En ese decálogo encontré dos elementos que llamaron mi atención, y que, a mi juicio, creo que son fundamentales para que exista la idea inicial de un cuento: deben trascender la anécdota y debe ser contundente, que deje una emoción cuando el lector termine de leerlo. Eso es básico. Y es una discusión que he visto entre colegas en estos días por Facebook alrededor de la necesidad de recuperar la fuerza y el lenguaje de los cuentos, donde debe pasar algo y no simplemente la necesidad de contar una historia, porque, una vez más, lo único que termina por narrarse es una anécdota.

Y estos dos elementos los encontré en el libro de cuentos El abrigo, del escritor tolimense Jorge Eliecer Pardo. E…