Catherine Camus y Elisabeth Maisondieu-Camus, hija y nieta de Albert Camus, repasan la vida y la obra del autor. Vía: proyecto #AprendemosJuntos en Canal de BBVA
Como todos saben, Gidé rechazó En busca del tiempo perdido cuando trabajaba como lector en Gallimard, y Virginia Woolf el Ulises de Joyce, y Barral se pifió al engavetar Cien años de soledad. Hace un par de años el primer comité de lecturas del premio Tusquets en Argentina rechazó la novela Los Ejércitos de Rosero. Solo hasta que un editor de planta decidió echar una ojeada a los descartados encontró el libro que acabó por ganar el premio y ser un pequeño éxito para la editorial en español y en inglés. Pues bien, el oficio del lector de editorial, por no apuntar al centro de la diana (el editor) sigue dejando en entredicho lo que se edita y lo que se deja de editar y la desaparición del oficio en nuestro tiempo. En 2007, en Londres, un autor aburrido de coleccionar rechazos editoriales decidió enviar en lugar de sus propios textos las novelas de la consagrada Jane Austen a 17 editoras y, para su salud mental y su asombro, resultó que todas las editoras rechazaron las novelas de Aust...
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