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Remedios Zafra, 45 Premio Anagrama de Ensayo

Remedios Zafra obtuvo el premio Anagrama de ensayo en su versión 45. Aquí está un fragmento de su conferencia Hadas dictada en la Universidad Nacional de Colombia y cordialmente invitados a leer el ensayo Habitares reversibles (mujeres, arte e internet ) publicado en Revista Corónica. 

Correspondencia abierta

QUERIDO HUMBERTO Heme aquí, querido Humberto, poseído por tu rostro y por tus libros, como cuando nos hermanaba la literatura y pensábamos que podíamos hacer con nuestros escritos un mejor país. Parece que lo hicimos mal, Humbertico, porque este país cada día está peor. Claro que él es quien se lo pierde, porque nos ha leído muy poco o no nos ha leído. Y así es imposible imaginar que en algo o en alguien hayamos influido para que este sea el país que soñamos, más culto, más libre, más tolerante, más feliz. Bueno, a decir verdad, tú sí lo hiciste bien porque dejaste un retrato certero de nuestra sociedad agraria, lo mejor que se ha escrito en este sentido en y sobre nuestra región. A la manera de Rulfo, como te lo dijo Manuel Zapata Olivella cuando descubrió que vivías en Neiva, tan provinciano como los bizcochos de achira. Tan real como la Violencia. Y no te lo recuerdo para alabarte, sobre todo a estas alturas, sino para ser justo con tu obra. Tú biografía reza: Humberto Ta...

Correspondencia abierta

Apreciado señor Golding:  El Señor de las Moscas describe casi exactamente el lugar en el que vivo. No el geográfico, aunque mi fría ciudad queda, por extraño que suene, en el Trópico al que se refiere su libro. De lo que hablo es de ese mundo bipolar que usted construye: Un mundo hostil y amarmolado lleno de vestidos almidonados que se van desliendo hasta dejar al desnudo la vulnerabilidad y las almas caníbales. Esa es la atmósfera que he percibido a mi alrededor desde que tengo memoria. Me reconozco también a mí misma en sus personajes y en su inocencia fracturada. Primero logré verme en un niño que descubre la majestad de ese mundo paradisíaco de libertad ilimitada y que corre con los pies desnudos sobre la arena, con la modesta alegría de existir. Luego me veo en el temeroso. Ese de gafas gruesas que no está seguro, pero que sabe cómo habitar ese mundo porque lo ha visto diseccionado en las enciclopedias, se lo han contado en los estrictos salones de clase, se lo i...

Better desnuda un pájaro para Raúl

Ey loco, hace rato no te me apareces en sueños, tal vez porque no estoy durmiendo mucho. La última vez que pude hacerlo  plácidamente, te vi lanzando pepas de mango maduro a los pájaros que volaban bajo por las riberas del Sinú. Recuerdas que te hablé del chico aquel que me recitaba tus poemas al oído, bueno, ya no está, lo maté, no existe más. Ahora es un pájaro que se llevó consigo la paja que rellenaba mi cabeza de chico espantapájaros. Espero que en el próximo sueño sigas allí sentado, devorando mangos y le atines en el momento justo un pepazo fulminante directo al cogote, luego nos hacemos un pequeño abanico con sus livianas plumas. Raúl, es septiembre y estoy fracturado: me la paso leyendo tus poemas casi todas las noches. A veces te busco en Youtube, elijo algún video donde aparezcas hablando, y tu voz hace que la fisura que me atraviesa se extienda. Y tu voz profética me paraliza: nunca es tarde para hablar de ellos, para recordarles que tú no eras el tonto, para r...

Correspondencia abierta (VI)

Bogotá, 07 de septiembre de 2017. Señor Graham Greene: Tal vez usted no lo sabe, pero sus obras literarias me acompañan desde que yo era un adolescente. Lo mismo me pasó con Mark Twain, pero la diferencia entre usted y Twain, es que a él lo abandoné por mucho tiempo, y con usted he estado firme durante todos estos años. Por eso hoy me atrevo a escribirle esta carta, para contarle una anécdota especial con el primer libro suyo que leí. Monseñor Quijote. Llegué a ese libro porque mi padre, tal vez viéndome perder entre las revistas de moda en los años 90 o en la televisión que solo emitía dos canales, decidió prestarme esa novela suya: una edición de Emecé que ya tenía los años inscritos en el color amarillo-tiempo de sus hojas, y en la portada que estaba a punto de caerse del libro, como la hoja seca de un árbol.  Decidí leerla porque la vi corta, con pocas páginas en su interior, pero antes, con cinta y pegante organicé la portada y le volví a dar vida, para que ...

Literatura después de la guerra

Sara Zuluaga García Hoy inicia el ciclo literario del X Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales, Juliana Gómez y Catherine Rendón, sus coordinadoras, expresaron la importancia del proceso literario en el municipio, y resaltaron los retos a los que se enfrentan los gestores culturales. Como coordinadoras del Ciclo Literario del Encuentro Luis Vidales, ¿cuál ha sido el mayor reto este año? El reto, como todos los años, ha sido pensar la programación para que tenga profundidad conceptual, es decir, crear lineas temáticas en dirección al tema central, tener diferentes miradas que le aporten a la temática y que construyen diálogo y reflexión. Uno de los retos fue buscar invitados que desde distintas formas de narrar (cine, poesía, novela, periodismo, historia, fotografía) pudieran aportar, en este caso, a la reflexión sobre la literatura después de la guerra. Por otra parte, este año cumplimos 10 años y este no es un dato menor ya que nos hace preguntarnos por n...

Las cartas de la ficción

Yeni Zulena Millán Hoyos, José. (2016). Hilo de Araña. Colección de escritores pereiranos. Pereira. Instituto municipal de cultura y fomento al turismo. 119 páginas Un solo movimiento y la resonancia se extiende entre países disímiles; entre personas acaso escépticas que atienden, sin advertirlo, al llamado de alguna conjetura. O de algún miedo. O de algún genio libresco con potestad de resolver o desmembrar sus sueños. Hilo de araña se asoma a los ojos del lector como una ruleta cabalística de trece cuentos. Al reverso de la baraja están los ejercicios epistolares entre personajes, los libros que revelan pasadizos ocultos a otras secciones de la realidad, la ironía para deshabituar la literatura de los olimpos pretenciosos de la academia y la seriedad: obliga a poner el oído de nuevo en tierra para descubrir el rumor de agua que alimenta silentemente la ocasión y la casualidad. “Correspondencia telúrica” parece decir que aquello que más fervientemente buscamos quiz...

Correspondencia abierta (VI)

Santo Domingo XI – XXVI – MMXVI Recordado A. M.: Estoy junto a Cuba y Fidel ha muerto. Mis padres duermen mi hermana ha muerto. Desde esta isla habré de remontar el trayecto a Bogotá y de ahí a la Ciudad de México para continuar con mis juicios y mis empresas. Todos estos kilómetros en unas cuantas semanas, intacto el imaginario que hago de tu viaje entre Amberes y Buenaventura. Imagino tu Tramp Steamer, que cruzó las aguas de tu pluma frente a Costa Rica, imagino mi avión cayendo a la cita con las memorias de ese barco, cuando entre meridianos y paralelos, la geografía nos dé encuentro. Álvaro, debo decirte que parte de mi fracaso como escritor se lo endilgo a no haberte conocido. Y algo más: tengo diez años cargando este libro tuyo que he regalado igual número de veces y del cual nunca me atreví –hasta ahora–, a pasar de la página 200; no quería agotarlo, no quería quedarme sin este libro tuyo que ha sido un mapa, una almadía del alma mía. Una vez hace años en ...

Tiempo reunido, dos poemas

Juan Aurelio García G. Díptico I Calma chicha Por un momento doy el paso a un costado del ruido del mundo Escucho música para yoguis o derviches mientras avanzo cautelosamente en mi bicicleta estática Sudo a mares intentando poner mi pensamiento en blanco ya de por si agujereado sin redención por todas las plagas aprendidas de mis pasiones insanas No es que sea feliz pero obtengo la droga de cierta calma chicha  por la vía impolítica  de no pensar en los otros La calma de hoy mi paga de hoy  la calma mía mi calma por hoy mi paga II Enchapado en oro O Simplemente  vivir como el Buda de los ojos cerrados dirigidos al vacío de todo y de sí mismo siempre de antemano sabiendo que en cualquier momento algo va a explotar de nuevo *** Momento Que el mundo exista de verdad es un peligro que uno salga temprano del trabajo con la ingrata fortuna de que al cielo le dé...

Poemas de Elías Mejía

LAMENTO POR MIS PUTAS AMADAS 1 Es triste tu mirada, he comprendido, por haber olvidado, en mi momento, el fácil bienestar del pan ganado con tu fuerte cintura en movimiento. Es triste mi destino, he comprendido: así observa la puta el sentimiento y así a tu corazón he nominado en mi martirizado pensamiento. Sigue, mujer, tu tránsito en la vida, desprecia mi codicia por tu aliento, huye de mi cariño hacia la nada regalando tus lágrimas al viento, llama rumba de amor nuestra jornada y digamos adiós a nuestro intento. CONFESIÓN POR UN PUÑADO DE SEXO 2 Me gusta cuando te quedas dormida y se prolongan los veinte minutos en tu regazo.     NYDYA 3 Perla en el lupanar, has despertado de nuevo las pupilas soñadoras, que beben de los gestos del amado olas de danzas y rumor de auroras. Es, sin embargo, triste haber ganado terrenos al amor en estas horas, en que todo lo bueno se ha borrado, cua...

Correspondencia abierta (V)

Sr. Tomás Carrasquilla, o Tomasca como le digo con el más respetuoso atrevimiento: por sus cuentos empecé a amar la lectura. Por los finales de sus textos aprendí que no todo es tan predecible como uno piensa. Para mí usted es el dueño de los mejores finales que he leído en mi vida. Así que o no leído mucho o de verdad es usted un genio. No le perdono que Simón no haya volado ¿Cómo no va a volar? Si Gabriel García Márquez hizo que un señor muy viejo tuviera alas enormes y que un ahogado fuera el más hermoso del mundo, cómo tú, querido Tomasca, no ibas a hacer posible que Simón fuera un mago y volara. Cuando tenía 7 años mí tía Ana me dijo por primera vez:“Niña, usted parece Peralta” y yo no tenía ni idea de lo que estaba hablando. Lo entendí unos años más tarde cuando me encontré con En la diestra de Dios padre.  En todo caso, el cuento que me haría tomar una decisión determinante en mi vida fue El ánima sola… para una niña de 11 años que empezaba a sumergirse en el mundo d...

Poema de Uriel Giraldo

De repente las cosas que detesto me apasionan y soy feliz acudiendo puntual al trabajo y tomar el urbano es una grata experiencia y el olor en los buses es un olor de fiesta y de pronto mirando por entre los altos edificios me percato de que el sol brilla y las nubes se estremecen con su cálido cosquilleo y se explayan eufóricas y yo me pongo eufórico y me da por hablarle al compañero de asiento y preguntarle por su mujer y sus hijos Él me habla de su niña que va a la escuela  y ya deletrea su nombre pienso entonces en los niños qué bellos son los niños dónde han estado que apenas ahora me doy cuenta de lo bellos que son Sonrío El mundo es distinto Sonrío La gente me mira sorprendida Yo me sorprendo de sus rostros qué secos qué fríos qué lúgubres sus rostros Mentalmente repaso la vida de esos rostros repletos de soledad en sus tripas y en sus almas aún llevan su diaria pesadilla rígidamente ceñida en sus rígidas miradas Se me trueca ent...

Correspondencia abierta (V)

Señor Lem: Usted es un tipo inteligente: en su autobiografía escribió que su coeficiente intelectual es de 180. A los 15 años, en 1937, usted era uno de los jóvenes más brillantes de toda Polonia, pero no necesitaba ser un genio para saber que ninguna distinción le serviría a un descendiente de judíos en los albores de la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, la inteligencia solo servía para burlar la muerte. Tengo entendido que evadió a los nazis con papeles falsos, aunque varios de sus familiares fueron asesinados. De la remembranza de aquellos días surgieron novelas como Memorias encontradas en una bañera (1961), cuyo título evoca recuerdos hundidos en las lagunas de la mente. Sin embargo, se trata de una novela de ciencia ficción. Casi todas sus obras exploran el futuro. El primer libro suyo que leí fue Golem XIV (1981), en diciembre de 2013, gracias a una persona que nunca supo el tremendo favor que me hizo. Golem XIV, esa supercomputadora que usted describe, me pareci...

Correspondencia abierta (IV)

Querida Ágatha, pude haber enviado esta carta antes de tu muerte. Previo a aquel triste inicio de 1976, ya había bebido, a tragos cada vez más cortos, apremiado por dilucidar tus tramas de tenues pistas sembradas en cada párrafo y  por saber quién o quiénes fueron los asesinos, las adictivas pócimas de tus relatos policiacos; no obstante, salvo algún anónimo de retorcida caligrafía, dirigido a Patricia T., sección femenina en el colegio del barrio, iniciando el bachillerato, excepto una que otra tarea escolar redactada con desgano, y lacónicas postales cruzadas con mi primo Edilberto, becado en una universidad gringa, no había escrito entonces una línea. Bueno, querrás enterarte del motivo de mi mensaje, más de cuarenta años después del inicio de tu sueño eterno. Bien, hace poco recibí en el buzón (hoy día ya no consiste en la romántica urna con cerradura y pedestal donde coincidían facturas, avisos comerciales, o mensajes de enamorados, ni está en el exterior de las vivien...

Correspondencia abierta (III)

Querido Julio, no sabría decirte si Silvio es tu mejor cuento, aunque lo menciones con tanto entusiasmo en tu diario. Debo admitir que me pone a pensar. Te veo en su soledad, me veo a mí, a los dos, hurgando entre aquel rosedal para entender la vida. Pues “no podía ser esa cosa que se nos imponía y que uno asumía como un arriendo, sin protestar”. A mí, por ejemplo, me gustan más tus cuentos de borrachos, de pobres diablos. Quizá porque soy uno de esos y, cuando te leo, siento que me estás escribiendo. Si creyera en un dios, seguro sería como tú, Julio: con tus cigarrillos, con tus dos pozos a punto de desbordarse por tu cara, con tu cuerpo como una calavera, con la piel forrándote los huesos igual que un caucho quemado por el sol. Las botellas y los hombres, Los gallinazos sin plumas. ¡Qué cuentos! También el Embarcadero, por supuesto, que describes como lleno de una aplastante tristeza. Yo escribí uno de borrachos donde tú apareces. ¡Qué gusto sentí al sentarte frente a la vi...